Economía > Recesión
Supermercados Toledo remató todos sus changuitos y góndolas
En medio de la recesión, la histórica cadena marplatense Toledo vende mobiliario, cierra locales y acumula deuda récord.
POR REDACCIÓN
Las postales de la crisis de consumo en la era de Javier Milei continúan sumando capítulos alarmantes en distintos puntos del país. En las últimas horas, la histórica cadena de supermercados Toledo —con fuerte arraigo en la costa bonaerense y más de 40 locales operando— comenzó a desprenderse de mobiliario propio, subastando lotes de estanterías, muebles de acero, racks, góndolas e incluso los tradicionales "changuitos" de los supermercados que ya no se utilizarán.
La empresa, que cuenta con una plantilla de aproximadamente 1.500 trabajadores, ya debió bajar las persianas de tres de sus sucursales en el marco de una debacle económica y financiera que golpea con dureza su estructura. Mar del Plata se posiciona como una de las ciudades más afectadas del país, registrando niveles elevados de pobreza, inseguridad y un desempleo que roza los 10 puntos, superando ampliamente el promedio nacional del 7,9 por ciento.
Una firma en venta y un tendal de cheques rechazados
En paralelo a la liquidación de activos, los tribunales locales acumulan intimaciones de pago y pedidos de embargo contra la firma. El último de ellos fue presentado por la Obra Social de Empleados de Comercio (Osecac), que reclama montos adeudados que superan los 125 millones de pesos.
Los registros de la central de deudores del Banco Central exponen la magnitud del colapso: Toledo concentra 719 cheques rechazados por un monto superior a los 7.100 millones de pesos. Si bien la compañía arrastraba complicaciones financieras previas, el panorama se tornó insostenible a mediados del año pasado, cuando la drástica caída en las ventas obligó a la firma a desdoblar aguinaldos y abonar únicamente el 70 por ciento de los salarios a sus empleados.
El consumo en rojo y el impacto sectorial
El trasfondo de esta crisis en el sector retail responde directamente a la profunda recesión generada por el rumbo de la política económica nacional. Recientes datos difundidos por la Universidad de Palermo revelaron que el gasto de los hogares experimentó una baja del 1 por ciento frente al mismo mes de 2025, acumulando una contracción del 1,3 por ciento en los primeros nueve meses del año.
Si bien la medición mensual desestacionalizada mostró un leve repunte del 0,5 por ciento en comparación con agosto, la mejora resultó insuficiente para compensar las pérdidas de los dos meses precedentes ni para alterar la tendencia negativa general.
En el desglose sectorial, el rubro de Consumo Masivo —que representa aproximadamente el 50 por ciento del gasto total de los hogares— reflejó una retracción interanual del 3,2 por ciento, una caída acumulada del 3,1 por ciento en lo que va del año y un promedio de los últimos tres meses situado en el -4 por ciento.
Al interior de este segmento se evidencian fuertes contrastes en los hábitos de compra de los consumidores:
Crecimiento porcino: El consumo de carne porcina continúa al alza y encadena más de dos años consecutivos de crecimiento, al trepar un 14,3 por ciento interanual en agosto y acumular un incremento del 12 por ciento en el transcurso de 2026.
Dandos de baja: En la vereda opuesta, el consumo de carne vacuna se derrumbó un 13,2 por ciento interanual en el octavo mes del año, encadenando 14 bajas mensuales consecutivas. En sintonía, las ventas de combustibles al público registraron una caída del 3,3 por ciento interanual y acumulan un retroceso del 2 por ciento en la medición anualizada.