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El rol del terapista ocupacional en UTI y su intervención temprana
El licenciado Mariano de la Vega explicó cómo estas técnicas en la UTI ayudan a prevenir deterioros y recuperar autonomía.
Por Brenda Uñate 24 de agosto de 2026
Una internación en terapia intensiva no solo implica atender la enfermedad que llevó al paciente al hospital. La permanencia en una UTI también puede provocar pérdida de fuerza, movilidad, autonomía y capacidades cognitivas. En ese contexto, la terapia ocupacional cumple un papel cada vez más importante para prevenir el deterioro y acompañar la recuperación.
Durante el programa Salud & Bienestar, que se emite por HUARPE TV, el licenciado Mariano de la Vega, terapista ocupacional, explicó que su trabajo comienza con una evaluación integral del paciente. El objetivo es detectar dificultades que puedan generar dependencia y trabajar desde temprano para favorecer una recuperación funcional.
“Nosotros con diferentes evaluaciones, observaciones, entrevistas y sobre todo también intervenciones, vamos a promover primero que la estadía en la terapia intensiva sea corta y que a futuro en el alta, sea una persona funcional”, señaló.
Una intervención que comienza temprano
El terapista ocupacional trabaja junto a médicos, kinesiólogos, psicólogos y otros integrantes del equipo de salud. Entre sus intervenciones se encuentran la movilización, el mantenimiento de la fuerza, la prevención de lesiones por presión y la recuperación de actividades básicas.
El objetivo no es solamente recuperar un movimiento, sino lograr que ese movimiento tenga una utilidad concreta. “Alguien que quizás fue una persona que trabaja en computadora, bueno, ¿para qué quiero que mueva el brazo? Quiero que empiece a trabajar con el mouse, que pueda apretar una tecla”, explicó De la Vega.
La intervención también contempla aspectos como el dolor, el despertar, la ventilación espontánea y la prevención del delirium. De esta manera, se busca reducir las consecuencias que puede dejar una internación prolongada.
Trabajar sobre lo cognitivo y el entorno
La recuperación no termina en lo físico. Durante una internación pueden aparecer dificultades de atención, orientación y otras funciones cognitivas. Por eso, el terapista ocupacional puede trabajar sobre acciones cotidianas como lavarse los dientes, vestirse, escribir o seguir consignas.
El entorno también tiene un papel fundamental. Los ruidos, las luces y la falta de referencias temporales pueden generar una deprivación sensorial. Adaptar el ambiente y brindar pautas a las familias forma parte de este abordaje.
La mirada también está puesta en el momento del alta. Según explicó el profesional, cuestiones sencillas en el hogar pueden prevenir nuevas dificultades, como contar con una cama adecuada o colocar un elemento antideslizante.
“Nosotros somos seres ocupacionales, aparte de ser seres humanos, entonces la ocupación nos atraviesa”, afirmó De la Vega.
Desde esa perspectiva, la terapia ocupacional busca que el paciente recupere autonomía y pueda volver a participar activamente de su vida cotidiana y de la sociedad.
Salud & Bienestar se transmite por HUARPE TV, señal 19.2 de la TDA, Kick y YouTube.