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Tragamonedas: por qué siguen siendo el juego más elegido en San Juan
Del casino sanjuanino al celular: por qué las tragamonedas siguen liderando el juego en San Juan y qué cambia con la nueva regulación provincial online.
POR REDACCIÓN
El sonido de las tragamonedas es familiar en San Juan. Está en las salas de la Capital, en Rawson, en Chimbas y en Caucete, donde el juego forma parte de la salida de fin de semana desde hace décadas. Cambió el soporte, primero la máquina de rodillos y ahora la pantalla del celular, pero el lugar que ocupa este juego en el tiempo libre de la provincia se mantiene casi intacto. Vale la pena entender por qué.
Una costumbre con salas propias
En San Juan el juego tiene domicilio conocido. Las salas que opera IVISA se reparten por el Gran San Juan y el interior, e incluyen el casino del hotel Del Bono, y la Caja de Acción Social es el organismo que supervisa la actividad en la provincia. La costumbre no es local solamente: el Casino de Mar del Plata, inaugurado a fines de la década del treinta, convirtió al juego en una salida elegante frente al mar. En las salas sanjuaninas, como en aquel salón monumental, la máquina de rodillos siempre fue la más concurrida. Frente a la ruleta o el póker, que imponían cierto respeto, la tragamonedas era el juego de todos: no había que saber nada para sentarse a probar suerte.
Un juego sin manual
Ahí está buena parte de su encanto. La tragamonedas no exige estrategia, ni memoria, ni cara de jugador. Se apuesta poco, se entiende en un segundo y el resultado llega enseguida, con luces y música pensadas para que cada tirada sea un pequeño espectáculo. Esa simpleza la volvió transversal: la jugaba el que pasaba unos días de vacaciones y también el vecino que mataba un rato después del trabajo. Mientras otros juegos pedían compañía y cierto ritual, la máquina se bastaba sola.
La mudanza a la pantalla y la ley sanjuanina
La llegada del celular hizo el resto. La misma lógica de girar y esperar se trasladó a las aplicaciones, y el juego que vivía en la sala pasó a estar disponible a cualquier hora. En Argentina cada provincia regula el juego online por su cuenta, y San Juan ordenó el suyo a partir de la ley provincial de fines de 2024: la provincia reglamentó su régimen de juego online con controles de geolocalización, verificación biométrica y un número acotado de licencias, bajo la órbita de la Caja de Acción Social. La idea es que lo que ocurre en la pantalla tenga las mismas reglas que la sala de la esquina.
Qué tragamonedas eligen los jugadores
En el terreno digital conviven dos familias. Por un lado, las clásicas de frutas y siete de la suerte, herederas directas de las máquinas de rodillos, buscadas por quienes quieren algo reconocible. Por el otro, las video tragamonedas modernas, con temáticas de películas, mitología o aventuras, líneas de pago múltiples y rondas de bonificación. Los catálogos que ordenan las tragamonedas populares entre los argentinos muestran esa convivencia: los títulos más elegidos combinan la nostalgia de lo simple con la producción visual de un videojuego. El jugador sanjuanino que hoy abre una de esas salas virtuales encuentra las mismas máquinas de siempre, contadas de nuevo para una pantalla táctil.
Al final, lo que cambió fue el formato, no la costumbre. La tragamonedas sigue siendo, para muchos en San Juan, la puerta de entrada al entretenimiento del azar, con la ventaja de que ahora entra en un bolsillo. Como toda forma de juego, funciona mejor tratada como lo que es, un rato de diversión con un límite puesto de antemano, y no como una manera de ganar dinero. Ese, más que cualquier temática nueva, sigue siendo el mejor consejo para disfrutarla.