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Ucrania intensificó ataques y golpeó otra vez una refinería rusa
Drones ucranianos impactaron una refinería clave y profundizaron la presión sobre la infraestructura rusa.
POR REDACCIÓN
La guerra entre Rusia y Ucrania sumó un nuevo capítulo este jueves luego de que drones ucranianos atacaran nuevamente una de las principales refinerías de petróleo ubicadas en las afueras de Moscú. Se trata del segundo bombardeo contra la misma instalación en apenas una semana, en el marco de la estrategia de Kyiv para golpear la infraestructura energética rusa.
Las autoridades rusas informaron que las defensas aéreas continuaban enfrentando un ataque masivo durante la madrugada. Según reportes oficiales, varios drones impactaron en la refinería situada en el distrito de Kapotnya, al sureste de la capital rusa.
Imágenes difundidas en redes sociales y geolocalizadas por distintos medios internacionales mostraron una intensa columna de humo negro elevándose desde el complejo industrial. Posteriormente, una fuerte explosión afectó otra zona de la planta, provocando daños visibles en uno de los tanques de almacenamiento de combustible.
El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, aseguró que más de 40 drones que se dirigían hacia la capital fueron derribados por los sistemas de defensa aérea. Sin embargo, algunos aparatos lograron alcanzar sus objetivos.
Daños en edificios y una víctima fatal
Además de la refinería, un edificio residencial en Zhukovsky, en las afueras de Moscú, resultó afectado por el impacto de un dron. Las autoridades indicaron que se registraron daños materiales en balcones y estructuras, aunque no hubo víctimas.
Los restos de otros drones también cayeron sobre distintas zonas, provocando daños en un gimnasio, un centro comercial, una instalación industrial y una vivienda particular.
Mientras tanto, en la región de Rostov, al sur de Rusia, un ataque con drones dejó un saldo de un civil fallecido y dos heridos. También se reportaron incendios en instalaciones comerciales y daños en una locomotora.
La estrategia de Kyiv para presionar a Moscú
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, ha defendido en reiteradas ocasiones los ataques de largo alcance contra instalaciones energéticas y militares rusas. Según explicó días atrás, estas operaciones buscan debilitar la capacidad económica y logística de Moscú y acelerar el final del conflicto.
En los últimos meses, Ucrania incrementó notablemente los ataques con drones sobre refinerías, depósitos de combustible, terminales petroleras y bases militares en territorio ruso.
La ofensiva tiene un objetivo sensible: los ingresos petroleros representan una parte fundamental del presupuesto estatal ruso. Analistas internacionales estiman que al menos un tercio de los recursos del Estado dependen de la exportación de hidrocarburos.
La guerra y el escenario internacional
El nuevo ataque coincide con la cumbre del G7 que se desarrolla en Francia, donde Zelensky mantuvo reuniones con líderes occidentales, entre ellos el presidente estadounidense Donald Trump.
Tras los encuentros, el mandatario ucraniano aseguró que recibió respaldo para fortalecer las defensas aéreas de su país. Por su parte, Trump volvió a reclamar avances para alcanzar un acuerdo que permita poner fin a una guerra que ya lleva cinco años.
En paralelo, varios líderes europeos sostuvieron que Rusia no ha mostrado señales concretas de buscar una salida negociada al conflicto, mientras los ataques y contraataques continúan elevando la tensión en uno de los escenarios bélicos más importantes del mundo.