Ucrania lanzó cientos de drones contra territorio ruso y alcanzó objetivos estratégicos en la región de San Petersburgo, entre ellos una base naval y un depósito de petróleo.
La ofensiva se produjo pocas horas después de que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski reclamara un alto el fuego y propusiera una reunión directa con Vladimir Putin.