Las autoridades rusas anunciaron este jueves que repelieron un ataque con más de cien drones lanzados por Ucrania en territorios fronterizos. Se trata de uno de los episodios más intensos de incursiones no tripuladas dentro de Rusia desde el inicio de la guerra.
A pesar de más de cuatro años de guerra, ambos países avanzaron en negociaciones que permitieron devolver cerca de 2.500 prisioneros de cada bando y repatriar miles de cuerpos de soldados caídos, según fuentes oficiales.