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Un Malbec de Mendoza ganó la máxima distinción internacional
El vino mendocino obtuvo el máximo premio del International Wine Challenge tras una cata a ciegas realizada en Londres.
POR REDACCIÓN
Un Malbec producido en Gualtallary alcanzó la máxima distinción del International Wine Challenge (IWC), uno de los certámenes vitivinícolas de mayor reconocimiento internacional. Huentala Calizo Albar Block 06 2023 fue elegido Campeón Global y Mejor Vino Tinto del Mundo.
La consagración se produjo el 8 de septiembre durante la ceremonia de premiación realizada en Londres. El vino de Huentala Wines llegó a la instancia decisiva después de imponerse en distintas etapas de la competencia.
La definición se realizó mediante una cata a ciegas, en la que participaron etiquetas que habían obtenido los principales trofeos correspondientes a diferentes regiones vitivinícolas. El Malbec mendocino terminó imponiéndose ante esa selección internacional.
El reconocimiento también puso en primer plano a Gualtallary, una de las zonas de mayor desarrollo de la vitivinicultura de alta gama de Mendoza. El vino tiene su origen en La Isabel Estate, finca ubicada en el Valle de Uco a más de 1.400 metros sobre el nivel del mar.
Un Malbec con cuatro trofeos
Antes de conseguir la máxima distinción, Huentala Calizo Albar Block 06 2023 había obtenido 97 puntos y Medalla de Oro en el certamen. A ese resultado se sumaron 3 trofeos regionales e internacionales.
Entre ellos estuvieron el Mendoza Malbec Trophy y el Argentine Malbec Trophy. También recibió el Argentine Red Wine Trophy, reconocimiento que lo posicionó como el mejor vino tinto de Argentina dentro de la competencia.
El resultado de la cata final derivó en el título de Global Champion / International Red Wine Champion. De esta manera, el Malbec de Gualtallary quedó por encima de otros vinos que también habían conseguido destacadas posiciones durante el concurso.
Según la descripción difundida por Huentala Wines, el jurado valoró su concentración y una expresión aromática marcada por grosella negra, tomillo y notas terrosas. En boca aparecieron sabores de ciruela y especias, acompañados por una definida sensación de frescura.
El terroir como protagonista
La etiqueta premiada procede de La Isabel Estate, una finca de Gualtallary reconocida por sus suelos de composición calcárea, su amplitud térmica y la disponibilidad de agua proveniente del deshielo.
La bodega trabaja mediante microvinificaciones por parcelas, un método que permite identificar las particularidades de diferentes sectores del viñedo. En este caso, el vino fue elaborado a partir del Block 06.
La línea Calizo, integrada por las etiquetas Albar y Carmín, ocupa un lugar central dentro del proyecto enológico de Huentala Wines. Su objetivo es expresar las características específicas del suelo y las condiciones naturales de Gualtallary.
El reconocimiento internacional refuerza así una estrategia basada en diferenciar los vinos a partir de su origen. La zona del Valle de Uco vuelve a quedar asociada con una producción de alta calidad y con capacidad para competir en los principales escenarios internacionales.
Reconocimiento para Mendoza
Para Huentala Wines, el premio representa además una validación del trabajo desarrollado para posicionar los vinos mendocinos en mercados internacionales. Julio Camsen, fundador de Grupo Huentala, destacó el valor de la distinción para mostrar el potencial del terroir de Gualtallary.
El enólogo José “Pepe” Morales también vinculó el resultado con el trabajo de microvinificación y la búsqueda de precisión durante el proceso de elaboración. La combinación entre características del viñedo y decisiones enológicas fue uno de los ejes de la propuesta.
La botella premiada tiene un precio sugerido de $294.000 y se comercializa mediante la tienda oficial de Huentala Wines y el Wine Shop de Hualta Winery Hotel, ubicado en Primitivo de la Reta 1015, Ciudad de Mendoza.
La consagración llega en un contexto de fuerte competencia internacional para la vitivinicultura mendocina. El reconocimiento del IWC suma un nuevo argumento para el posicionamiento del Malbec argentino y para la promoción de Gualtallary como un terroir capaz de generar vinos de referencia mundial.