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Cirugía infantil: cuándo consultar y por qué intervenir a tiempo
El doctor Pablo Luna, cirujano infantil, explicó cuándo consultar, qué patologías requieren atención y cómo se prepara una operación.
Por Brenda Uñate 19 de agosto de 2026
La palabra cirugía suele despertar temor, especialmente cuando se trata de un niño. Sin embargo, la cirugía infantil no comienza en el quirófano ni siempre termina en una intervención. La especialidad también se ocupa de detectar enfermedades, evaluar malformaciones, definir tratamientos y acompañar a los pacientes y sus familias durante todo el proceso.
El doctor Pablo Luna, cirujano infantil, visitó el programa Salud & Bienestar, que se emite por HUARPE TV, para explicar cuál es el rol de esta especialidad y por qué una consulta temprana puede ser determinante para cuidar la salud de los más chicos.
“La cirugía pediátrica es una especialidad médica que se encarga del diagnóstico, tratamiento y seguimiento de enfermedades, lesiones o malformaciones congénitas que pueden llegar a requerir cirugía en niños”, explicó Luna.
La atención comprende desde recién nacidos hasta adolescentes y abarca distintas áreas, como cirugía general, urología pediátrica y patologías gastrointestinales y genitourinarias.
Señales a no pasar por alto
Entre las consultas frecuentes aparecen las hernias inguinales y umbilicales, algunos defectos de la pared abdominal, masas o lesiones en la piel, fimosis y ausencia de uno o ambos testículos en la bolsa escrotal. Muchas veces son los propios padres quienes detectan alguna alteración durante el baño, al cambiar al niño o al vestirlo.
“Ven bultos que aparecen en la ingle, en las bolsas testiculares o fimosis en el momento de hacer pis”, detalló el especialista.
También existen situaciones que son detectadas durante los controles habituales por los pediatras. En esos casos, la derivación permite determinar si se trata de un problema que requiere tratamiento quirúrgico o simplemente seguimiento.
Las malformaciones congénitas también forman parte de la especialidad. Algunas pueden detectarse durante los controles prenatales y permiten planificar con anticipación la atención del recién nacido. No todas requieren una intervención inmediata: algunas necesitan cirugía al nacer, otras pueden esperar y, en determinados casos, se realiza un seguimiento para determinar si finalmente es necesario operar.
Por eso, Luna insistió en que el trabajo comienza mucho antes de llegar al quirófano.
“Todo lo previo es importante en recibir al paciente en consultorio, revisarlo, evaluar el caso, llegar a un diagnóstico y a partir de ahí tener nuestras propuestas de tratamiento”, explicó.
Una cirugía también se prepara en familia
Cuando una operación es necesaria, el abordaje no contempla únicamente al niño. En pediatría, la familia forma parte fundamental del proceso. El miedo, la ansiedad y las dudas de los padres pueden trasladarse al pequeño, por lo que una comunicación clara ayuda a generar confianza.
“Lo que se tiene que generar es un vínculo de confianza entre la familia y el médico que está tratando al paciente”, señaló Luna.
La explicación también debe adaptarse a la edad del niño. Contarle qué sucederá, quién lo acompañará y cómo será el procedimiento permite reducir la incertidumbre. En algunos casos puede recurrirse a la psicoprofilaxis quirúrgica, una intervención que ayuda al niño y a su familia a prepararse emocionalmente para la experiencia.
El seguimiento tampoco termina cuando finaliza la operación. Los controles posteriores permiten evaluar la evolución y establecer pautas sobre alimentación, actividad física, cuidado de las heridas y señales de alarma.
Además, existen situaciones que requieren una consulta urgente. Dolores abdominales intensos de comienzo repentino, especialmente cuando aparecen junto con vómitos o fiebre, dolores testiculares súbitos, hernias inguinales atascadas, posibles obstrucciones intestinales o heridas que necesitan sutura son algunos de los cuadros que requieren atención rápida.
Ante una posible indicación quirúrgica, el especialista dejó una recomendación concreta para los padres: “No quedarse con las dudas, consultar a un especialista en cirugía pediátrica certificado y establecer una buena comunicación con el especialista es muy importante”.
La consulta temprana no significa necesariamente que el niño terminará en un quirófano. Muchas veces permite descartar problemas, realizar controles o simplemente brindar tranquilidad a la familia.
“Nosotros preferimos hacer muchas consultas de patologías o cosas que a lo mejor no van a terminar en quirófano, pero los padres terminan sin dudas y podemos hacer un seguimiento”, sostuvo Luna.
En salud infantil, consultar a tiempo puede marcar la diferencia. Observar, preguntar y recurrir a profesionales especializados permite tomar decisiones con información y evitar que una duda se transforme, por esperar demasiado, en una complicación.
Programa Salud & Bienestar: se transmite por la señal de HUARPE TV, 19.2 de TDA, y también por Kick y YouTube.