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Judiciales > Gresca

Una pericia complicó al joven acusado de disparar contra vecinos que se protegían

Un joven de 21 años, sin antecedentes, quedó detenido e investigado por disparar durante una gresca en el asentamiento Pedro Echagüe, en Santa Lucía.

Hace 1 hora
Una pericia de absorción atómica dio positivo en la mano derecha. (Ilustrativo)

La investigación judicial por una violenta gresca ocurrida en el asentamiento Pedro Echagüe, en Santa Lucía, sumó un elemento clave: una pericia de absorción atómica dio positivo en la mano derecha de un joven de 21 años, quien quedó detenido como presunto autor de los disparos que hirieron a dos vecinos.

El hecho ocurrió el jueves 20 de agosto, alrededor de las 18hs, cuando una pelea en la que habrían participado entre 10 y 15 personas terminó a los tiros. Según la investigación, el enfrentamiento se habría originado por una disputa relacionada con la venta de lotes dentro del asentamiento.

El principal sospechoso fue identificado como Páez, de 21 años, quien no registra antecedentes penales. De acuerdo con las primeras averiguaciones, habría utilizado un arma de fabricación casera, posiblemente una “tumbera”, cuyo calibre habría sido estimado entre 12 y 16.

Los investigadores sostienen que los dos vecinos heridos no formaban parte de la gresca y habrían sido víctimas circunstanciales de los disparos.

Una de las víctimas salió de su vivienda al escuchar las detonaciones porque su hija se encontraba jugando en la vereda. Al advertir el peligro, tomó a la menor para ponerla a resguardo y en ese momento recibió un impacto de perdigón en la espalda, a la altura del glúteo.

El segundo herido, de apellido Olivares, también fue alcanzado por uno de los disparos y sufrió una lesión en la espalda.

Tras los testimonios de vecinos que señalaron a Páez como quien habría efectuado los disparos, efectivos de la Comisaría Quinta realizaron un rastrillaje dentro del asentamiento. Finalmente, localizaron al joven en el interior de una casilla.

Aunque el arma no fue encontrada en su poder, hubo un elemento que llamó la atención de los investigadores: Páez llevaba las mismas prendas de vestir descriptas por los testigos al momento de reconstruir la escena.

La pericia que complicó al sospechoso

Luego de la aprehensión, se aplicó un protocolo para preservar las manos y evitar la pérdida de posibles evidencias. Posteriormente, se realizó una pericia de absorción atómica, destinada a determinar si existían residuos compatibles con el disparo de un arma de fuego.

El resultado fue positivo en la mano derecha de Páez, donde los especialistas detectaron elementos compatibles con residuos propios de un disparo.

Este resultado pasó a formar parte de la investigación judicial y se convirtió en uno de los principales elementos que comprometen al joven, aunque todavía resta establecer de manera precisa cómo se inició la pelea, quiénes participaron y cuál fue la secuencia exacta de los disparos.

La Fiscalía también deberá determinar la responsabilidad penal de Páez por las lesiones provocadas a los dos vecinos. La principal hipótesis sostiene que ambos fueron víctimas circunstanciales, ya que no participaban de la disputa y habían salido de sus viviendas para proteger a menores que se encontraban en la vía pública cuando comenzó el tiroteo.

El arma utilizada, en tanto, todavía no fue encontrada y continúa siendo buscada por los investigadores.

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