PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Eco Huarpe > Riesgo sanitario

Usaron un bidón de glifosato para cocinar chorizos en La Madrid

Un grave incidente en la provincia de Buenos Aires, donde se utilizó un bidón de plaguicida para alimentos, generó la alerta de CampoLimpio.

POR REDACCIÓN

Hace 0 horas

Un hecho ocurrido en la provincia de Buenos Aires encendió las alarmas sobre los riesgos para la salud y la inocuidad alimentaria que implica reutilizar recipientes de agroquímicos. Durante la primera Fiesta del Chorizo a la Pomarola, realizada en la localidad de La Colina por el 115° aniversario del partido de General La Madrid, se utilizó un contenedor plástico de unos 20 litros identificado con la palabra “GLIF”, asociada al herbicida glifosato, para manipular parte de los cerca de 1.000 chorizos destinados al público.

El episodio provocó una fuerte reacción de CampoLimpio, entidad encargada de gestionar los envases vacíos de fitosanitarios en Argentina. Juan Manuel Medina, gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de la organización, advirtió que estos recipientes no pueden utilizarse bajo ninguna circunstancia para cocinar ni para almacenar o transportar alimentos.

“No puede usarse para cocinar”, afirmó Medina. Y agregó: “Para nosotros es un caso emblemático porque se vincula al envase con un utensilio de cocina y se lo usó para cocinar en una fiesta popular”.

El representante de CampoLimpio remarcó que el plástico proveniente de recipientes de fitosanitarios tampoco puede destinarse a fabricar elementos que entren en contacto con alimentos. “Este plástico no puede usarse para cocinar ni para elaborar cucharitas de plástico que después usamos para ingerir alimentos”, explicó.

Tras la repercusión del caso, el Municipio de General La Madrid confirmó la irregularidad y señaló que los recipientes pertenecían a un producto fitosanitario comercializado hace al menos 20 años. Según informó oficialmente, los envases fueron empleados de manera inadecuada para trasladar insumos comestibles.

El gobierno municipal asumió la responsabilidad por la supervisión del evento, pidió disculpas a la comunidad e inició averiguaciones para determinar cómo ocurrió la situación y reforzar los controles sanitarios en futuras celebraciones.

Qué dice la ley sobre los envases

La gestión de recipientes de productos fitosanitarios está regulada en Argentina por la Ley Nacional 27.279, sancionada en 2016, que establece pautas obligatorias debido a los residuos potencialmente tóxicos que pueden permanecer en los envases.

La normativa prohíbe abandonarlos, quemarlos, enterrarlos, comercializarlos o destinarlos a circuitos que no estén específicamente habilitados.

Además, el Decreto Reglamentario 134/2018 establece que el plástico recuperado no puede utilizarse para fabricar productos que puedan entrar en contacto con alimentos destinados a personas o animales.

Incluso después de realizar el procedimiento de lavado correspondiente, los envases no quedan habilitados para usos domésticos.

“Los productores deben devolverlos con triple lavado. A partir de ahí, la gestión está a cargo de CampoLimpio, para darles un correcto tratamiento y un destino final conforme a la ley”, sostuvo Medina.

El procedimiento para determinados recipientes rígidos contempla un triple lavado bajo la norma IRAM 12069, que permite reducir los restos del producto, pero no transforma al envase en un elemento apto para reutilizar en viviendas, cocinas o comercios gastronómicos.

El destino correcto del plástico

Una vez entregados en los Centros de Almacenamiento Transitorio o durante las jornadas itinerantes de recolección, los envases ingresan a un circuito controlado. Allí pueden ser triturados y posteriormente transformados para fabricar productos autorizados como postes, caños, varillas o nuevos envases para fitosanitarios.

“El propio plástico del envase termina de nuevo en la elaboración de un nuevo envase. Nosotros controlamos siempre esa trazabilidad para que no termine en un uso prohibido por la legislación”, explicó Medina.

CampoLimpio tiene presencia en 22 provincias continentales y reúne a más de 110 empresas vinculadas al sector. Sin embargo, desde la organización advierten que todavía persisten prácticas riesgosas, como el abandono de recipientes en campos, su disposición cerca de cursos de agua o la comercialización informal del plástico.

“Lamentablemente, sigue habiendo un comercio ilegal de plástico muy fuerte en la Argentina”, señaló Medina.

Por ese motivo, CampoLimpio insiste en que los productores entreguen los recipientes exclusivamente en centros habilitados o durante operativos oficiales de recolección, para impedir que materiales que estuvieron en contacto con agroquímicos terminen nuevamente en circuitos domésticos o vinculados con alimentos.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Más Leídas

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD