PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Sociedad > Recta final

Agotamiento laboral: cómo reconocerlo y llegar a fin de año sin estrés

El cansancio acumulado y las exigencias laborales afectan el bienestar. Especialistas explican cómo detectar las señales y prevenir el agotamiento. 

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
Las pausas y la organización pueden ayudar a prevenir el desgaste.

Con apenas dos meses por delante para finalizar el 2026, muchos trabajadores comienzan a experimentar una sensación de cansancio que supera el agotamiento habitual de una jornada. La acumulación de responsabilidades, los objetivos pendientes y las exigencias de fin de año pueden provocar un desgaste físico y emocional que afecta tanto el rendimiento laboral como la vida cotidiana.

Un informe de la Universidad Siglo 21, publicado en mayo de este año, reveló que el 23,8% de las personas encuestadas presentó síntomas asociados al estrés laboral crónico o burnout. El estudio también advirtió sobre un incremento de los niveles de agotamiento durante el primer semestre de 2026, aunque no estableció una relación específica con los últimos meses del año.

Angie Mastrángelo, especialista en Psicología Organizacional y liderazgo, explicó que las personas llegan al último trimestre después de atravesar meses de trabajo, decisiones y responsabilidades personales. Sin embargo, las exigencias de las organizaciones suelen mantenerse o incluso aumentar durante este período.

Esta diferencia entre las demandas laborales y la energía disponible puede convertirse en un factor de riesgo cuando no existen espacios adecuados de recuperación.

Cuáles son las señales del agotamiento laboral

El cansancio después de una jornada intensa no necesariamente representa un problema de salud. Sin embargo, cuando la sensación de agotamiento se mantiene durante varios días y el descanso deja de ser suficiente, es importante prestar atención.

Entre las principales señales aparecen las dificultades para concentrarse, la irritabilidad, la falta de motivación, los problemas para completar tareas habituales y la sensación de comenzar el día sin haber recuperado energía.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el burnout como un fenómeno ocupacional vinculado al estrés crónico en el trabajo que no pudo gestionarse adecuadamente. Sus características incluyen agotamiento, distanciamiento mental respecto de las responsabilidades laborales y una disminución de la eficacia profesional.

No obstante, los especialistas aclaran que sentir cansancio no implica automáticamente padecer burnout, ya que existen diferentes factores que pueden explicar estos síntomas.

Cómo evitar el desgaste antes de diciembre

Frente al aumento de compromisos y pendientes, una de las principales recomendaciones consiste en revisar las prioridades. Esto implica identificar qué actividades necesitan resolverse antes de finalizar el año y cuáles pueden postergarse sin generar consecuencias importantes.

También resulta fundamental mejorar la organización de las tareas, establecer límites en los horarios laborales y evitar mantener una disponibilidad permanente para responder mensajes o resolver situaciones fuera de la jornada.

Otra medida consiste en incorporar pausas durante el día y reservar momentos para actividades personales, recreativas o de descanso. La recuperación de energía no debería depender exclusivamente de la llegada de las vacaciones.

Sin embargo, los especialistas destacan que el bienestar laboral no es responsabilidad únicamente de los trabajadores. Las empresas y los responsables de equipos también deben revisar la distribución de las tareas, evitar exigencias innecesarias y garantizar condiciones de trabajo sostenibles.

La importancia de reconocer los propios límites

Una de las situaciones más frecuentes durante los últimos meses del año es intentar completar todos los objetivos pendientes mediante un esfuerzo adicional. No obstante, mantener ese ritmo durante períodos prolongados puede profundizar el agotamiento.

Por eso, resulta importante reconocer cuándo las demandas superan los recursos disponibles y evaluar qué cambios pueden realizarse para reducir la sobrecarga.

Cuando el cansancio persiste, afecta la vida cotidiana o se acompaña de otros síntomas, es recomendable consultar con un profesional de la salud.

El desafío de llegar a diciembre no consiste únicamente en cumplir las metas laborales, sino también en preservar el bienestar físico y emocional para evitar que el cierre del año se convierta en una fuente de desgaste permanente.

 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Más Leídas

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD