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Banco Mundial invertirá US$19.000 millones en minerales críticos
El organismo multilateral destinará US$19.000 millones entre 2026 y 2030, cinco veces más que en el período anterior. La medida responde a la presión de Estados Unidos.
POR REDACCIÓN
El Banco Mundial anunció un plan para quintuplicar su actividad en el sector de minerales críticos durante los próximos cinco años, con una inversión proyectada de US$19.000 millones entre los ejercicios fiscales 2026 y 2030. La cifra representa un incremento significativo respecto a los US$3.600 millones asignados en el período 2021-2025.
La decisión del organismo multilateral responde a la creciente presión de potencias económicas como Estados Unidos, que busca asegurar el suministro de estos recursos esenciales para la transición tecnológica y energética. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, instó al Banco Mundial a asumir un rol más protagónico en la extracción y procesamiento de minerales críticos, mitigando riesgos y financiando la infraestructura necesaria.
El impacto para Argentina
Si bien la noticia se centra en la financiación global, el impacto para Argentina es indirecto pero relevante. El país posee un potencial considerable en la extracción de litio, un mineral crítico fundamental para las baterías de vehículos eléctricos. Un mayor flujo de financiamiento internacional podría facilitar la inversión en proyectos de extracción y procesamiento local, generando empleo y valor agregado.
La estrategia del Banco Mundial también contempla el desarrollo de industrias locales y la retención de valor en los países productores, lo cual podría beneficiar a economías emergentes con recursos minerales. La mención de un "enfoque de precaución" hacia la minería en aguas profundas subraya la necesidad de un desarrollo responsable en todas las facetas de la industria de minerales críticos.
El cobre, el litio y otros minerales críticos son componentes esenciales para la fabricación de baterías, paneles solares, turbinas eólicas y redes eléctricas. La demanda global de estos recursos creció de forma sostenida en los últimos años, impulsada por la electrificación del transporte y la expansión de las energías renovables. En ese marco, los organismos internacionales buscan garantizar el abastecimiento y evitar cuellos de botella en las cadenas de suministro.