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Challenger explica el giro de Hualilán y acelera su desarrollo propio
La empresa revisó la primera etapa de explotación y concluyó que el proyecto necesitaba avanzar hacia una operación integrada y de mayor escala.
Por Lucas Laciar 13 de agosto de 2026
Challenger Gold explicó los motivos detrás del cambio operativo anunciado para el proyecto Hualilán, en Ullum, y aseguró que la experiencia obtenida durante la primera etapa de explotación reforzó la necesidad de avanzar hacia un desarrollo integrado y con procesamiento propio en San Juan.
La compañía australiana difundió este jueves una actualización al mercado en la que detalló que una revisión de las operaciones concluyó que el actual modelo de minería selectiva a pequeña escala y tratamiento del mineral mediante terceros resulta menos adecuado para las características del yacimiento que ahora se conocen con mayor precisión.
Según Challenger, la mineralización presenta una distribución de leyes más amplia y diseminada, por lo que considera más conveniente avanzar hacia un esquema en el que la extracción, el procesamiento, la planificación minera y el control de costos formen parte de una misma operación.
El planteo no implica abandonar Hualilán ni la idea de desarrollar infraestructura propia. Por el contrario, la compañía sostiene que la información obtenida durante la explotación inicial permitió ajustar el camino hacia el proyecto de mayor escala previsto en su Estudio de Prefactibilidad.
Qué cambia con Casposo
Hasta ahora, el mineral extraído en Hualilán era trasladado para su procesamiento mediante un esquema con terceros. Challenger inició ahora una transición de aproximadamente cuatro meses, durante la cual continuará extrayendo, preparando, acumulando y comercializando mineral que resulte técnica y económicamente apto.
En paralelo, la empresa evalúa reemplazar el actual esquema de tratamiento por un acuerdo mediante el cual Casposo directamente compre mineral proveniente de Hualilán. De concretarse, Challenger considera que reduciría su exposición a los costos asociados al procesamiento en instalaciones de terceros.
Parte de los recursos actualmente utilizados por el contratista minero también podrían ser destinados a movimientos de suelo vinculados con la futura etapa de construcción.
Un proyecto de otra escala
El Estudio de Prefactibilidad presentado por Challenger plantea para Hualilán una operación considerablemente mayor que la desarrollada durante esta primera etapa.
El esquema contempla una planta convencional de flotación con capacidad para procesar 1,5 millones de toneladas por año y un circuito de lixiviación en pilas de hasta ocho millones de toneladas anuales. La inversión inicial fue estimada en US$232 millones, sin contemplar contingencias, con un período de recuperación de aproximadamente 2,25 años desde el comienzo de la producción.
Además, el proyecto tiene una vida útil proyectada de 14,25 años y una producción total estimada de 1,84 millones de onzas equivalentes de oro. Superada la etapa inicial de puesta en marcha, Challenger proyecta una producción promedio cercana a las 135.000 onzas equivalentes de oro por año.
El estudio calcula también un Valor Actual Neto después de impuestos de US$1.100 millones, tomando como referencia un precio del oro de US$3.500 por onza. Se trata de un indicador utilizado para estimar el valor económico del proyecto a lo largo de su vida útil y no del monto de inversión necesario para desarrollarlo.
Más perforaciones para definir Hualilán
Mientras redefine su esquema operativo, Challenger inició una campaña de al menos 35.000 metros de perforación diamantina, la primera que realiza en Hualilán en más de tres años.
La mayor parte estará destinada a estudiar extensiones de la mineralización en profundidad y lateralmente, además de avanzar en la conversión de recursos dentro del diseño actual del open pit. Otros 5.000 metros aproximadamente serán utilizados para estudios geotécnicos vinculados con la primera etapa de lixiviación en pilas.
La compañía cuenta actualmente con un recurso mineral de 2,8 millones de onzas equivalentes de oro que continúa abierto tanto en profundidad como lateralmente.
Construcción desde 2027 y producción en 2029
El nuevo cronograma apunta a comenzar actividades de construcción durante 2027 y avanzar hacia una producción independiente a comienzos de 2029.
Los plazos están sujetos a la finalización de los estudios de ingeniería, la obtención de permisos, el financiamiento, las aprobaciones del proyecto y los procesos regulatorios correspondientes, entre ellos una eventual incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Para financiar esta nueva etapa, Challenger anunció además una colocación de capital por A$85 millones, destinada a perforaciones, estudios de factibilidad, preparación del desarrollo y capital de trabajo.