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Científicos internacionales ratifican que El Niño será muy fuerte

Pese a las nevadas actuales, el informe del ENFEN ratifica los temores oficiales sobre la falta de acumulación sólida para el próximo verano.

Hace 3 horas
Imágen satelital de la NASA de este jueves 18 de junio de 2026.

Aunque el blanco de la nieve vuelve a cubrir las cumbres de la cordillera sanjuanina en estos días, el clima en los despachos oficiales y entre los especialistas locales dista mucho de ser festivo. La prudencia se ha transformado en preocupación tras conocerse el último reporte de la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional de El Niño (Enfen), el cual difundió este miércoles que el fenómeno climático "se desarrollaría desde junio de 2026 hasta marzo de 2027, con mayor probabilidad de alcanzar una magnitud fuerte desde noviembre a diciembre". Esta confirmación científica internacional le da la razón a lo que el secretario de Recursos Hídricos y Energía Renovable de la provincia, David Devia, adelantó la semana pasada en DIARIO HUARPE: el fenómeno, lejos de traer la nieve necesaria, podría manifestarse mayoritariamente en forma de agua (lluvias).

La problemática central para San Juan radica en que las precipitaciones en alta montaña no tengan la capacidad de almacenamiento natural que ofrece el manto níveo, el cual se dosifica gradualmente durante el deshielo para alimentar las cuencas durante el verano. Según el informe del Enfen, la intensidad proyectada del evento, esta semana, ha sido elevada de "moderada" a "fuerte" para el periodo entre junio y septiembre, previéndose que sus efectos se prolonguen hasta el primer trimestre del próximo año. Ante este panorama, desde el Gobierno provincial confirmaron a este medio que, si bien el escenario es complejo, es imperativo seguir esperando la evolución del fenómeno en los días venideros. No obstante, el dato del Enfen es un balde de agua fría para las expectativas de recuperación hídrica, ya que un Niño de magnitud muy fuerte se presentaría en los meses en los que en la cordillra sanjuanina ya no nieva.

La nevada de estos días es la precipitación más tardía de los últimos tres años.

El Niño: un calentamiento que altera el ciclo hídrico

El fenómeno de El Niño no es solo un cambio en el régimen de las precipitaciones, sino un proceso natural complejo que aumenta las temperaturas superficiales en el Pacífico ecuatorial central y oriental. Este calentamiento genera cambios globales en los vientos y provoca condiciones meteorológicas erráticas en diversas regiones. Para San Juan, esto se traduce en una atmósfera más cálida de lo habitual en la alta montaña, lo que explica el temor de las autoridades: que la nieve no caiga y si cae, que no se acumule.

La coordinadora del Enfen, Grinia Ávalos, ha señalado que ya se observa un "fuerte calentamiento del mar y temperaturas superiores a lo habitual", un impacto que ya se siente con fuerza en las costas del Pacífico con registros de hasta 5°C por encima del promedio. Esta inercia térmica es la que amenaza con transformar los temporales en las regiones de influencia.

Advertencia global sobre la magnitud del fenómeno

La preocupación local está respaldada por organismos internacionales de primer nivel. Científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos han estimado que existe un 63% de probabilidades de que se produzca un episodio de El Niño "muy fuerte" entre noviembre y enero. De cumplirse estas proyecciones, el evento actual podría situarse entre los de mayor magnitud registrados desde 1950, superando incluso a otros años de gran impacto climático.

Esta escala de "muy fuerte" es la que termina por definir el tipo de precipitación en la región. Con una anomalía térmica tan marcada, las posibilidades de nevadas copiosas y persistentes disminuyen, dejando lugar a tormentas estivales o lluvias de alta montaña que escurren rápidamente sin quedar retenidas en las cuencas. Es por esto que David Devia ha sido enfático en sus declaraciones previas a DIARIO HUARPE, señalando que, a pesar de ver nieve en las cumbres hoy, el balance final podría ser negativo si el clima no permite que caiga nieve y se consolide.

Monitoreo y esperanza en la evolución climática

Pese a la contundencia de los datos técnicos, el Gobierno de San Juan mantiene un monitoreo constante mediante tecnología satelital de la NASA y estaciones terrestres para evaluar la calidad de la nieve que está cayendo. La clave de las próximas semanas será determinar si el enfriamiento del suelo es suficiente para retener las pequeñas capas acumuladas o si el efecto de El Niño fuerte terminará por diluir estas esperanzas.

La cautela oficial se basa en que los modelos climáticos, aunque precisos, pueden presentar variaciones locales. Sin embargo, la coincidencia entre el Enfen, la NOAA y demás proyecciones marca una hoja de ruta de extrema austeridad en el manejo del agua. La realidad científica indica que, mientras el Pacífico siga calentándose a este ritmo, San Juan deberá prepararse para un verano donde el agua posiblemente sea un recurso esquivo, independientemente de lo que hoy muestre el paisaje cordillerano.

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