PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Economía > Panorama

Clima turbio en el sector de la construcción argentina

INDEC publicó datos de la actividad de la construcción en su último informe de abril. La caída del 12,7% en cemento portland es una señal de alerta roja para el sector.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
La actividad de abril cayó el 4,0% respecto al mes anterior.

 

Argentina construye en el aire: mientras los permisos de edificación y el empleo tocan picos de crecimiento, el consumo de cemento y asfalto se desploma, dejando al sector en una encrucijada donde solo el hierro y el vidrio parecen sostener el andamio de una industria que en abril sintió un frío inesperado del 4%.

En el reciente informe técnico de INDEC, se presenta un análisis detallado sobre la situación de la construcción en Argentina con datos actualizados a abril de 2026. 

El documento utiliza el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) para mostrar una retracción mensual, aunque destaca un crecimiento en el acumulado anual. 

Además, examina el consumo de insumos específicos, la cantidad de puestos de trabajo registrados y la superficie autorizada para futuras obras privadas.  Las estadísticas se complementan con una encuesta cualitativa que revela las expectativas de las empresas frente a factores como la estabilidad de precios y los costos de edificación. En conjunto, las fuentes ofrecen una visión integral del comportamiento sectorial y las perspectivas económicas para el trimestre siguiente.

Las primeras lecturas relevantes del informe indican que hubo una caída brusca del 4,0% en la actividad desestacionalizada respecto al mes anterior (marzo de 2026). Este dato rompe con la tendencia positiva que venía trayendo el año: el acumulado del primer cuatrimestre todavía muestra un crecimiento del 2,1%, pero el dato de abril parece marcar un cambio de rumbo repentino.

Paradoja de los materiales

Hay una disparidad enorme en el consumo de insumos que revela qué tipo de obras se están moviendo y cuáles se detuvieron.

El auge del acero y los acabados: El consumo de hierro redondo y aceros saltó un 15,7%, y el rubro que incluye grifería y vidrios creció un 16,1%. Esto sugiere que hay muchas obras en etapa de finalización o estructuras pesadas en marcha.

El desplome de las bases: En contraste, materiales esenciales para el inicio de obras o infraestructura vial se hundieron: el mosaico granítico cayó un 18,9%, el yeso un 17,5%, y el asfalto un 15,5%. La caída del 12,7% en cemento portland es una señal de alerta roja para el sector de la construcción.

Más empleo, pero menos actividad

Esta aparente contradicción entre la caída de la actividad y el aumento del empleo se explica por tres factores clave presentes en los datos del INDEC: un desfasaje temporal en las estadísticas, el fuerte impulso de los permisos de edificación y un cambio en la etapa de las obras en curso.

A pesar de la caída de actividad en abril, los datos de marzo (últimos disponibles) mostraban un aumento del 14,5% en la superficie autorizada para construir y un crecimiento del 2,5% en los puestos de trabajo registrados

El pesimismo de los constructores

El informe del INDEC también revela que el ánimo en las empresas es sombrío. El 75,5% de los empresarios de obras privadas cree que la actividad no cambiará o disminuirá en el próximo trimestre. Mientras que, entre quienes hacen obra pública, el 25,6% ya anticipa una caída directa, señalando como principales causas la caída de la actividad económica y los atrasos en la cadena de pagos

Según los resultados de la encuesta cualitativa de la construcción para el período mayo-julio de 2026, el pesimismo en el sector de la obra pública se fundamenta en varias causas críticas identificadas por las propias empresas que esperan una disminución en su actividad.

Las principales razones que explican estas expectativas desfavorables son:

Caída de la actividad económica: Es el factor más relevante, señalado por el 30,1% de los empresarios dedicados a la obra pública como el principal motivo de la posible retracción.

Atrasos en la cadena de pagos: Esta es una preocupación de peso específico en el sector estatal, identificada por el 25,4% de los encuestados.

Altos costos de la construcción: Representan una carga para el 12,7% de las empresas del rubro.

Inestabilidad de los precios: Mencionada por el 6,3% de los consultados.

Factores financieros: En menor medida, se señalan la falta de créditos (4,8%) y los altos costos de los créditos para la construcción (4,8%).

Este pesimismo se refleja en que el 25,6% de las empresas de obra pública prevé una caída en su nivel de actividad para el trimestre mencionado, un porcentaje significativamente mayor al de las empresas dedicadas a la obra privada (15,1%).

Además, el 28,9% de estos empresarios anticipa que deberá disminuir su personal ocupado en los próximos meses. Por otro lado, los empresarios que se dedican principalmente a la obra pública proponen una serie de políticas específicas para incentivar el sector, destacando la necesidad de previsibilidad financiera y estabilidad económica.

Las principales políticas propuestas son:

Estabilidad de los precios: Es la medida más solicitada, señalada por el 25,1% de los empresarios de obra pública como un factor clave para incentivar la actividad.

Créditos de la construcción: El 24,5% de los encuestados considera fundamental implementar políticas destinadas a facilitar el acceso al financiamiento para el sector.

Cargas fiscales: Un 20,2% se inclina por políticas que reduzcan o alivien la presión impositiva sobre las empresas.

Créditos hipotecarios: Aunque tienen un peso menor en la obra pública que en la privada, el 11,2% de los empresarios cree que incentivarían al sector.

Mercado laboral: El 9,6% propone políticas destinadas a este ámbito como motor de incentivo.

En comparación, mientras los empresarios de obra pública priorizan la estabilidad de precios y los créditos, aquellos dedicados a la obra privada ponen un énfasis ligeramente mayor en las cargas fiscales (22,4%). 

El por qué de la disparidad

El crecimiento del 2,5% en los puestos de trabajo registrados corresponde a marzo de 2026 (último dato disponible de empleo). Esto sugiere que el empleo todavía estaba reflejando el dinamismo de marzo, antes de que se sintiera el "frenazo" de la actividad detectado en abril.

Aunque el consumo de materiales bajó en abril, la intención de construir venía en ascenso. En marzo de 2026, la superficie autorizada por los permisos de edificación registró una suba del 14,5% respecto al año anterior. Este incremento en los permisos suele demandar personal para tareas administrativas, de planificación y preparación de terrenos, incluso antes de que se refleje un consumo masivo de insumos básicos

El informe muestra una disparidad muy marcada en el consumo de insumos que explica esta brecha. Caen los insumos "pesados" de cemento portland un 12,7% y el hormigón elaborado un 10,2%. Estos materiales se usan masivamente al inicio de las obras (cimientos y estructura básica) pero requieren menos personal proporcionalmente que las etapas finales. 

Suben los insumos de "terminación", por el contrario, el hierro redondo y aceros subieron un 15,7%, y el rubro que incluye grifería, vidrio y tubos de acero creció un 16,1%. Las etapas de finalización de obra (donde se instalan vidrios y grifería) son mucho más intensivas en mano de obra que la etapa de volcado de hormigón, lo que permite que el empleo se sostenga aunque el volumen total de materiales básicos despachados disminuya.

Expectativas 

A pesar del pesimismo sobre el futuro, los empresarios todavía no han iniciado despidos masivos. Según la encuesta cualitativa, el 74,3% de las empresas dedicadas a obras privadas y el 61,1% de las de obra pública prevén que su dotación de personal no cambiará en el trimestre mayo-julio de 2026. Existe una inercia donde las empresas intentan mantener a su personal capacitado a la espera de que los nuevos permisos de edificación se traduzcan en obras concretas.

 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Más Leídas

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD