Departamentales > Postal única
Con la Cordillera teñida de blanco, alumnos de Iglesia prometieron la bandera
La Escuela Agrotécnica Cornelio Saavedra realizó una ceremonia única en Cuesta del Viento. La naturaleza fue protagonista de una jornada cargada de emoción.
Por Giuliana Díaz
La mañana del viernes 19 de junio amaneció helada en Iglesia. Apenas un grado marcaba el termómetro, pero el frío quedó en segundo plano cuando 22 alumnos de séptimo grado se ubicaron frente a una de las postales más impactantes de San Juan: el dique Cuesta del Viento y la Cordillera de los Andes cubierta de nieve.
Allí, lejos de los escenarios tradicionales y con la naturaleza como único telón de fondo, los estudiantes de séptimo de la Escuela Agrotécnica Cornelio Saavedra realizaron la promesa de lealtad a la bandera en una ceremonia que conmovió a familias, docentes y a toda la comunidad educativa.
La iniciativa surgió del director de la institución, Miguel Díaz, quien propuso llevar el acto a un entorno natural para destacar el paisaje iglesiano y poner el foco exclusivamente en los protagonistas: los chicos. “Queríamos mostrar justamente eso. Que estuvieran los chicos, el dique y la cordillera. Lo importante eran ellos”, contó a DIARIO HUARPE Nicolás Argüello, profesor de la escuela y uno de los encargados de coordinar la actividad.
Lo más sorprendente fue que la propuesta se organizó en menos de 12 horas. La noche anterior, docentes y familias comenzaron a realizar llamados para conseguir el sonido. Incluso, ante la imposibilidad de afrontar los costos de una producción profesional, la escuela acordó pagar parte del servicio con productos elaborados por los propios estudiantes en los talleres de la institución. "A las 22:30 ya teníamos confirmado que se hacía. Empezamos a llamar a los chicos y todos dijeron que sí. El acto lo organizamos de un día para el otro", contó.
Los estudiantes fueron trasladados en vehículos particulares hasta el sector conocido como “Las Islas Griegas”, una zona del dique elegida porque conserva escasa intervención humana y permite apreciar el paisaje en toda su magnitud.
El esfuerzo valió la pena. Durante la ceremonia, el viento característico de la zona dio una tregua inesperada y las condiciones fueron ideales para concretar el acto. “La noche anterior había nevado y se veían los picos de la cordillera completamente blancos. Se dio todo. Nosotros no lo podíamos creer. Nos mirábamos con el director y parecía una postal”, relató el docente.
Sin embargo, el acto en Cuesta del Viento no reemplazó la ceremonia oficial que la escuela ya tenía organizada. Por el contrario, fue una actividad complementaria pensada para brindarles una experiencia distinta a los alumnos que este año realizaron su promesa de lealtad a la bandera.
Tras finalizar la ceremonia frente a la cordillera, docentes y estudiantes regresaron a la escuela, donde se desarrolló el acto protocolar previsto para toda la comunidad educativa. "Habíamos organizado todo en la escuela. Las madres habían preparado un ágape y también había pizzas hechas desde el comedor escolar. No podíamos suspenderlo. Hicimos el acto en el dique y después nos fuimos a la escuela para continuar con la celebración", explicó Argüello.
Para Argüello, el significado de la experiencia va más allá de una promesa de bandera. El docente destacó el vínculo que existe entre la escuela y sus estudiantes, quienes pasan gran parte de su día dentro de la institución.
“Somos como una familia. Los chicos llegan a las ocho de la mañana y se van a las seis y media de la tarde. Pasan más tiempo con nosotros que en sus casas. Se crea algo muy lindo”, expresó emocionado.
La repercusión del video sorprendió a todos. En pocas horas, las imágenes comenzaron a circular por distintos espacios y llegaron a cientos de personas dentro y fuera de Iglesia.
Sin embargo, para quienes estuvieron allí, el recuerdo quedará grabado en la memoria de esos 22 alumnos que, con la bandera argentina en sus manos y la Cordillera nevada como telón de fondo, prometieron lealtad a la Patria. Una experiencia única que, según Argüello, esperan repetir en los próximos años para que nuevas generaciones puedan vivir una ceremonia tan emotiva como inolvidable