Economía > Crisis laboral
Conmoción por 700 despidos masivos en la avícola Granja Tres Arroyos
La crisis en la planta avícola afecta al 10% del empleo local. Vecinos y clubes organizan ollas populares y ayuda social.
POR REDACCIÓN
La localidad bonaerense de Capitán Sarmiento se encuentra atravesando una de las peores crisis laborales de su historia reciente tras una drástica decisión empresarial. La reconocida planta avícola Granja Tres Arroyos determinó la desvinculación inmediata de más de 700 empleados.
Esta medida extrema dejó a centenares de familias sin su principal fuente de ingresos económicos de la noche a la mañana. La ciudad, que cuenta con una población total de apenas 15.000 habitantes, sufrió un impacto demoledor ya que la fábrica era el principal motor productivo.
Para dimensionar la gravedad del escenario actual, basta señalar que uno de cada diez empleos formales en la ciudad dependía directamente de esta compañía avícola. Además, la firma acumulaba una importante deuda salarial correspondiente a dos meses y medio de sueldos atrasados, el pago del medio aguinaldo y vacaciones.
La crisis social y la solidaridad del pueblo
Frente a este complejo panorama de incertidumbre laboral, decenas de familias afectadas evalúan abandonar la ciudad en busca de nuevas oportunidades. El caso más dramático que conmovió a la comunidad fue el de un trabajador desalojado que debió dormir varias noches dentro de su vehículo.
Ante la difícil situación, la solidaridad vecinal se activó rápidamente con la organización de múltiples ollas populares en diferentes barrios. El Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación comenzó a entregar bolsones con alimentos no perecederos a los afectados.
Los distintos clubes sociales y deportivos de Capitán Sarmiento también se unieron para realizar jornadas benéficas destinadas a recolectar mercadería. Hasta los salones privados de fiestas infantiles adaptaron sus instalaciones temporalmente para garantizar un plato de comida.
El futuro de la empresa y la respuesta oficial
Mientras tanto, unos 300 trabajadores que no fueron despedidos se levantan cada día con la incertidumbre de no saber qué pasará con su fuente laboral. El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria por 15 días hábiles, pero hasta el momento la empresa no la acató oficialmente.
La fábrica retomó parcialmente su producción trabajando de forma exclusiva con subproductos derivados, aunque se desconoce por cuánto tiempo logrará mantener la operatividad. Las fuentes locales indican que la empresa avícola acumula una deuda millonaria de $2.000 millones con la distribuidora eléctrica.
Desde el Municipio local anunciaron que pondrán todos los recursos estatales a disposición para asistir a las familias que quedaron desprotegidas. Las autoridades confirmaron que están gestionando ayudas para evitar los cortes de servicios básicos como luz y agua y sostener la cobertura médica en el hospital.