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Denuncian a un estudiante de la UNSJ por crear deepfakes eróticas de sus compañeras
Crean imágenes eróticas falsas con IA en Ingeniería UNSJ y la falta de leyes penales deriva el caso a Faltas.
POR REDACCIÓN
La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan atraviesa momentos de profunda agitación tras el hallazgo de maniobras tecnológicas perjudiciales para la intimidad de varias alumnas. Un conjunto de universitarias formalizó acusaciones contra un compañero de cursada por la extracción no autorizada de fotografías provenientes de Instagram, las cuales habrían sido procesadas con Inteligencia Artificial para la elaboración de material sexual simulado.
Ante la ausencia de resoluciones definitivas en el ámbito académico, las afectadas optaron por la difusión de los hechos en plataformas digitales. En los comunicados difundidos se identificó al señalado bajo las iniciales S.P., exponiendo las metodologías implementadas para la adulteración de los registros visuales. Sobre este punto, indicaron que "Estas imágenes las difundió por su entorno y se presume que también fueron difundidas a través de su cuenta secundaria".
La inquietud entre las cursantes radica en la permanencia del señalado en los espacios comunes educativos. Las jóvenes sostuvieron que "El hecho ya fue denunciado formalmente ante las autoridades policiales y judiciales correspondientes, pero sigue asistiendo a la facultad como si nada hubiera pasado". Asimismo, una de las afectadas remarcó: "Me cansé de esperar que se haga algo al respecto y de que a él no le importe el daño que nos causó".
El panorama judicial presenta una limitación estructural debido a que la producción y distribución de este tipo de representaciones alteradas carece de figura típica en el Código Penal argentino. Esta falencia procesal impide el dictado de medidas punitivas ordinarias, derivando la sustanciación del expediente al fuero Contravencional a cargo del Juzgado de Faltas provincial.
La situación evoca un episodio previo ocurrido en territorio sanjuanino, donde se detectó el procesamiento de fotos de estudiantes para su posterior carga en una plataforma erótica internacional. En aquella oportunidad, las actuaciones transitaron idéntico circuito administrativo sin resoluciones penales inmediatas por violencia digital, aunque tiempo después el implicado resultó juzgado por la tenencia de material de explotación sexual infantil.