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El Niño podría impulsar una suba de hasta el 15% en la carne
Sebastián Parra explicó que las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño podrían limitar la salida de animales de los campos y reducir la oferta en el mercado.
El posible impacto del fenómeno de El Niño sobre la producción ganadera genera preocupación por la evolución del precio de la carne vacuna en los próximos meses. Sebastián Parra, referente del sector de carnicerías, habló en Te lo Tengo que Decir! de HUARPE TV estimó que los valores podrían aumentar entre un 10% y un 15% hacia fin de año, una proyección que podría modificarse si las condiciones climáticas complican la actividad.
En declaraciones radiales, Parra explicó que los factores climáticos pueden alterar el equilibrio entre la oferta y la demanda, dos variables que determinan el precio de la carne. En particular, advirtió que las lluvias intensas y las inundaciones en distintas regiones productivas podrían dificultar la salida de los animales de los campos y el ingreso de los camiones para su traslado.
“Eso limita la oferta y hace que suba el precio de la carne”, explicó. En ese sentido, sostuvo que un escenario de precipitaciones abundantes podría generar dificultades adicionales para movilizar la hacienda y presionar los valores en el mercado.
Sin embargo, aclaró que el aumento previsto para los últimos meses del año no responde exclusivamente al fenómeno climático. Según indicó, la expectativa de una suba de entre el 10% y el 15% se repite habitualmente en esta etapa, aunque acontecimientos extraordinarios pueden provocar incrementos superiores a los esperados.
Como antecedente, recordó que el año pasado el sector esperaba una suba moderada, pero una demanda extraordinaria del mercado estadounidense contribuyó a acelerar los precios. Por eso, remarcó que resulta difícil anticipar con precisión cómo evolucionará el mercado durante las próximas semanas.
El bajo stock ganadero y la demanda externa
Parra también señaló que el sector atraviesa un escenario de escasez de hacienda, en un contexto internacional en el que distintos países buscan recomponer sus existencias ganaderas. Según explicó, los productores priorizan la conservación de vientres para favorecer la reproducción y aumentar el stock, una estrategia que reduce la disponibilidad inmediata de animales para la venta.
El referente sostuvo que Argentina cuenta actualmente con alrededor de 50 millones de cabezas de ganado, por debajo de los aproximadamente 65 millones que mencionó como referencia histórica hasta 2006. Esta situación, afirmó, limita la capacidad de respuesta de la producción ante una mayor demanda.
Además, recordó que la producción de carne vacuna requiere plazos prolongados. De acuerdo con sus estimaciones, se necesitan alrededor de tres años y medio para obtener un animal listo para la venta, un período considerablemente mayor que el requerido para producir pollo o cerdo.
En ese marco, explicó que las exportaciones y la demanda internacional también inciden en la formación de precios. Los valores se establecen a partir de las operaciones comerciales y los remates, por lo que una mayor competencia por los animales puede elevar las cotizaciones incluso cuando el consumo interno muestra señales de retracción.
El consumo sigue condicionado por los precios
El referente del sector describió un mercado interno debilitado por la pérdida de poder adquisitivo. Según comentó, los relevamientos realizados durante el Día de la Madre registraron caídas en las compras de carne de entre el 5% y el 10% en distintas zonas.
Como referencia de la evolución de los valores, indicó que el kilo de media res se ubicaba en torno a los $4.700 antes de la escalada registrada a fines del año pasado. En marzo, llegó a alcanzar los $11.000, mientras que actualmente ronda entre los $9.500 y los $10.000, según el tipo de animal, su edad y los costos de transporte.
Parra consideró que la reducción del consumo limita la posibilidad de trasladar nuevos aumentos al mostrador. También señaló que, pese al bajo nivel de ventas, la carne continúa condicionada por la disponibilidad de hacienda y las oportunidades comerciales en el exterior.
De cara a las fiestas de fin de año, el referente sostuvo que, con los niveles actuales de consumo, no prevé faltantes de carne en el mercado. No obstante, consideró que anticipar algunas compras podría resultar conveniente para quienes buscan evitar eventuales aumentos.
“Seguramente va a pagar un poco más barato ahora que lo que va a pagar a fin de año”, afirmó. De todos modos, insistió en que cualquier proyección está sujeta a cambios y que un evento climático o comercial extraordinario podría modificar el escenario previsto.