PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Salud y Bienestar > Salud hepática

Hepatitis: cómo prevenirla, detectarla a tiempo y cuidar el hígado

El gastroenterólogo Sergio Montañez explicó cómo prevenir la hepatitis, detectarla a tiempo y evitar complicaciones hepáticas.

Por Brenda Uñate
Hace 2 horas

La hepatitis puede avanzar sin síntomas, por eso la prevención y los controles son fundamentales.

La hepatitis puede avanzar durante años sin dar señales claras y, cuando aparecen los síntomas, el daño en el hígado puede ser importante. Por eso, informarse, realizar controles médicos, completar los esquemas de vacunación y detectar la enfermedad de manera temprana son herramientas fundamentales para prevenir complicaciones.

En el programa Salud & Bienestar, que se emite por HUARPE TV, señal 19.2 de TDA, Kick y YouTube, el doctor Sergio Montañez, gastroenterólogo, explicó las características de esta enfermedad y remarcó la importancia de no esperar a sentirse mal para consultar.

“Muchas de ellas son asintomáticas”, explicó el especialista al referirse a las distintas formas de hepatitis.

La inflamación del hígado puede tener diferentes causas, entre ellas el consumo de alcohol, determinados medicamentos o sustancias tóxicas, enfermedades autoinmunes y las hepatitis virales.

En el caso de estas últimas, existen distintos tipos, identificados con las letras A, B, C, D y E, entre otras. Algunas pueden resolverse, mientras que otras tienen la capacidad de transformarse en enfermedades crónicas y producir daños progresivos en el hígado.

Hepatitis: una enfermedad que puede ser silenciosa

Uno de los principales desafíos es que una persona puede estar infectada y no saberlo. Durante la etapa inicial pueden aparecer síntomas inespecíficos, similares a los de una gripe: cansancio, desgano, dolores musculares o articulares, náuseas, dolor de cabeza y pérdida del apetito. En muchos casos, sin embargo, no aparece ninguna señal evidente.

Sergio Montañez, gastroenterólogo.

Montañez destacó que una infección puede permanecer silenciosa durante mucho tiempo. En determinadas situaciones, la hepatitis crónica puede evolucionar con los años hacia una cirrosis y otras complicaciones graves.

“Lo que tenemos que hacer es prevención”, sostuvo el gastroenterólogo, quien recomendó consultar al médico y solicitar los estudios correspondientes aun cuando la persona se encuentre aparentemente saludable.

Los análisis de sangre permiten detectar alteraciones de las enzimas hepáticas y realizar estudios específicos para identificar una posible infección viral. También resulta importante conocer los factores de riesgo, especialmente aquellos relacionados con el contacto con sangre.

Tatuajes o piercings realizados con material no seguro, algunas prácticas de acupuntura, procedimientos médicos u odontológicos y transfusiones realizadas antes de que existieran controles específicos son algunos antecedentes que pueden ser considerados por el profesional durante la consulta.

Prevención, vacunación y tratamiento

La prevención ocupa un lugar central. En el caso de la hepatitis B existe una vacuna incorporada al calendario de vacunación, mientras que también hay vacunación para la hepatitis A. El especialista recordó que la inmunización contra la hepatitis B comienza desde el nacimiento y que quienes no tengan el esquema completo deben consultar para regularizarlo.

La hepatitis C, en cambio, no cuenta actualmente con una vacuna, pero sí existen tratamientos altamente efectivos.

“La hepatitis C tiene tratamiento”, señaló Montañez.

Explicó que desde hace varios años se utilizan medicamentos de acción directa capaces de actuar sobre el virus y lograr su eliminación en la mayoría de los casos.

Para la hepatitis B existen tratamientos destinados a controlar la infección y reducir la actividad del virus, aunque no se dispone de una cura definitiva.

Además de la vacunación y los controles, cuidar el hígado implica adoptar hábitos saludables: mantener una alimentación equilibrada, conservar un peso adecuado, evitar el consumo excesivo de alcohol y realizar controles médicos periódicos.

El mensaje del especialista fue claro: no hay que esperar la aparición de síntomas para actuar. “Que no tengan miedo”, recomendó a quienes nunca se realizaron un control. Detectada a tiempo, la enfermedad puede ser abordada y tratada de manera adecuada.

La prevención comienza con una consulta, un análisis, una vacuna cuando corresponde y la decisión de cuidar la salud antes de que aparezcan las complicaciones. Informarse es también una forma de proteger el hígado y mejorar la calidad de vida.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Más Leídas

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD