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IA y aprendizaje: cuándo ayuda a estudiar y cuándo limita los estudios
La psicopedagoga Florencia Martínez relató cómo usar la inteligencia artificial sin reemplazar el pensamiento propio de los chicos.
Por Brenda Uñate Hace 11 horas
La inteligencia artificial ya forma parte de las tareas escolares de niños y adolescentes, pero su uso plantea una pregunta: ¿Ayuda a aprender o se convierte en un atajo que evita pensar? En Salud & Bienestar, la psicopedagoga Florencia Martínez explicó que herramientas como ChatGPT pueden favorecer el estudio cuando sirven para consultar, comparar ideas y revisar trabajos propios. El problema aparece cuando reemplazan el esfuerzo de comprender y resolver una consigna.
Antes, buscar información implicaba leer, seleccionar datos y elaborar respuestas. Hoy, una consulta puede resolverse en segundos. Para Martínez, el desafío no es rechazar la tecnología, sino enseñar a utilizarla sin perder autonomía. “Yo creo que la diferencia acá está en el rol que ocupe el estudiante”, señaló.
Cuando la respuesta llega antes que el esfuerzo
Pedirle a una aplicación que haga una tarea completa puede reducir las oportunidades de practicar habilidades como la atención, la memoria de trabajo, la planificación y el pensamiento crítico. La especialista aclaró que la IA no elimina estas capacidades, pero depender constantemente de respuestas inmediatas puede disminuir la disposición a ejercitarlas.
También advirtió sobre la frustración. Si un estudiante se acostumbra a obtener soluciones sin intentar resolver los problemas, puede costarle más sostener el esfuerzo frente a una dificultad.
“El problema acá justamente es que dejamos de desafiarlos”, expresó durante la entrevista.
Otra preocupación es confiar automáticamente en los resultados. La inteligencia artificial puede ofrecer datos incorrectos o incompletos, por lo que sigue siendo necesario contrastarlos con otras fuentes. Aprender implica preguntar, reconocer errores y evaluar fuentes.
Cómo saber si realmente aprendieron
Martínez recomendó que docentes y familias no se queden únicamente con el trabajo entregado. Una manera de comprobar la comprensión es pedir al estudiante que explique con sus palabras qué hizo, por qué eligió determinada respuesta y qué dificultades encontró. También es útil proponerle aplicar lo aprendido a una situación diferente.
Entre las señales de dependencia mencionó la falta de iniciativa para comenzar una actividad sin asistencia digital, la búsqueda inmediata de respuestas y la presentación de trabajos muy alejados del nivel habitual del alumno. Estas señales no son pruebas definitivas, pero invitan a conversar.
La profesional descartó la prohibición como única salida. Propuso combinar momentos de estudio sin tecnología con otros de uso acompañado, en los que los adultos pregunten qué consultaron, qué entendieron y cómo verificaron la respuesta.
“No podemos acompañarlos a los chicos desde el miedo o desde el desconocimiento”, afirmó.
Para cerrar, destacó la importancia de fortalecer la creatividad, la organización, la toma de decisiones y, especialmente, la autonomía. La meta es que los estudiantes sepan aprovechar una herramienta disponible, pero también puedan desenvolverse cuando no la tengan.
“No debería pensar en el lugar del niño, del adolescente”, resumió.
Dato
Salud & Bienestar se transmite por la señal de HUARPE TV en el 19.2 de TDA, Kick y YouTube.