Judiciales > Grave
Le puso una punta en el cuello a un adolescente para robarle y le dieron cinco años de cárcel
El joven de 17 años, fue sorprendido por el ladrón que le apoyó una punta de hierro en el cuello y le arrebató el teléfono. La Policía encontró al sospechoso escondido y fue condenado a cinco años de prisión efectiva.
POR REDACCIÓN
Un adolescente de 17 años fue amenazado con una punta de hierro en el cuello durante un violento robo ocurrido en Rawson. El joven acababa de bajarse de un colectivo y caminaba hacia su casa cuando un hombre lo sorprendió, le apoyó el arma blanca en el cuello y le arrebató el celular. La víctima salió detrás del delincuente y la persecución terminó con el sospechoso escondido debajo de una cama.
El hecho ocurrió el 24 de julio de 2026, alrededor de las 13:20, cuando el adolescente descendió del colectivo en inmediaciones de calle San Miguel y José María Paz, en el sector donde comienza el barrio Franklin Rawson. Desde allí comenzó a caminar hacia su domicilio por la vereda norte de José María Paz.
A mitad de cuadra observó a un hombre vestido con pantalón de buzo y remera negra de manga larga, que se encontraba sentado sobre la vereda.
Cuando el adolescente se acercó a la esquina, el sujeto lo sorprendió y le colocó una punta en el cuello. Bajo amenaza, el delincuente le sacó al adolescente el teléfono celular que llevaba entre sus prendas.
Una vez que tuvo el aparato en su poder, el atacante salió corriendo. Pero el robo no terminó allí. El adolescente comenzó a perseguir al delincuente a pie y pedir ayuda a los gritos, siguiendo su recorrido hasta una vivienda.
La Policía vio la persecución
Por una coincidencia, en esa misma cuadra había un móvil policial detenido, ya que los efectivos se encontraban realizando otra medida judicial. Los policías observaron al sospechoso corriendo vestido de negro mientras era perseguido por el adolescente, quien gritaba que le habían robado.
Ante esa situación, los efectivos intervinieron y siguieron al sospechoso hasta el lugar por donde había ingresado. El hombre atravesó el fondo de la vivienda y logró pasar hacia otra casa. Otros policías que permanecían en el exterior ingresaron a ese domicilio con autorización de sus moradores y comenzaron a buscarlo.
Lo encontraron escondido debajo de una cama
Finalmente, los efectivos encontraron al sospechoso intentando ocultarse debajo de una cama. El detenido fue identificado como Pedro Federico Luna Calderón, de 21 años. Sin embargo, al momento de ser encontrado, el joven no tenía encima el teléfono que le había robado al adolescente.
Los policías entonces realizaron una maniobra clave para localizarlo: llamaron al celular de la víctima. El teléfono comenzó a sonar y los efectivos descubrieron que estaba escondido dentro de un tacho de basura ubicado en el fondo de la vivienda. De esta manera, lograron recuperar el Samsung que había sido sustraído minutos antes.
Durante la requisa del detenido, los efectivos encontraron además una punta de hierro soldada a otro hierro que funcionaba como empuñadura. Según la investigación, se trataba del elemento utilizado para amenazar al adolescente durante el robo.
El procedimiento debió ser trasladado posteriormente a la Subcomisaría Ansilta, debido a que comenzaron a acercarse familiares del detenido y se registraron incidentes en el lugar: desde distintos sectores comenzaron a arrojar piedras que impactaron cerca del móvil policial.
La medida continuó en la dependencia policial para resguardar la integridad de los efectivos y del propio detenido.
Cinco años de prisión efectiva
El Ayudante Fiscal interviniente recibió los elementos probatorios y dispuso el inicio del procedimiento especial de flagrancia.
Finalmente, en una audiencia de finalización, la Fiscalía y la defensa acordaron mediante juicio abreviado una condena para Luna Calderón.
El joven fue declarado responsable del delito de robo agravado por el uso de arma blanca y recibió una pena de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo. Además, se dispuso su prisión preventiva.