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Lo condenaron sin cárcel tras extorsionar al hombre con el que tuvo una cita
Agustín Silva acordó una condena condicional tras ser denunciado por amenazar y quitar dinero a sus víctimas en Rawson.
POR REDACCIÓN
La justicia resolvió la situación de Agustín Nicolás Silva, un joven de Rawson que estaba detenido desde el miércoles 12 de agosto. A través de un juicio abreviado, el juez Sergio Caballero y el fiscal Nicolás Schiattino acordaron una condena de tres años en suspenso. Silva, quien se encontraba desempleado, fue asistido por la abogada María Filomena Noriega y enfrentó cargos por chantaje y privación ilegítima de la libertad.
El caso reveló un mecanismo que Silva repetía con sus víctimas tras conocerlas en redes sociales. Después de los encuentros presenciales, el joven iniciaba una serie de amenazas para obtener dinero a cambio de no difundir detalles íntimos. Una de las víctimas, identificada como F., vivió momentos de gran tensión tras realizar un primer pago de 70.000 pesos a una cuenta de un tercero.
Las exigencias no se detuvieron y durante la madrugada del seis de agosto la situación se agravó. Cerca de las seis y 30, Silva volvió a contactar a F. para reclamar más fondos bajo la amenaza de publicar conversaciones privadas en Facebook. Atemorizado por la exposición de su vida personal, el denunciante transfirió otros 150.000 pesos mediante Mercado Pago. Sin embargo, la presión continuó esa misma noche con un nuevo ultimátum antes de las 22.
Tras una transferencia final de 40.000 pesos, la cifra total que Silva logró quitarle a su cita ascendió a 260.000 pesos. Al día siguiente, la víctima decidió acudir a la justicia y radicó la denuncia que permitió a la ayudante fiscal Roxana Fernández iniciar la investigación.
El avance de la causa permitió descubrir un antecedente similar ocurrido el 21 de mayo. En esa fecha, un joven de iniciales M.N. también denunció haber sido amenazado con un escrache virtual tras encontrarse con Silva. El acusado pretendía cobrar dinero para no revelar información de su intimidad. Finalmente, ambas denuncias se unificaron en el fallo que obliga al condenado a cumplir reglas de conducta para no terminar en el Servicio Penitenciario Provincial.