La adolescente tenía 17 años cuando sufrió quemaduras durante una práctica de laboratorio en Córdoba. El fallo señaló graves falencias en las medidas de seguridad y en la supervisión docente.
La Justicia de Córdoba le impuso cuatro años y medio de prisión por comercializar cocaína y marihuana desde su casa y utilizar a la menor para atender a clientes y preparar las dosis.