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Minería: buscan recuperar 30 casas vacías del microcentro de San Juan
La Cámara de Construcción e Inmobiliaria busca sumar 30 viviendas deshabitadas ante la creciente demanda de casas y oficinas por la minería.
La creciente demanda inmobiliaria vinculada con la minería llevó al sector a buscar nuevas alternativas para ampliar la oferta en San Juan. Una de ellas apunta directamente al microcentro, donde estiman que existen cerca de 30 viviendas actualmente deshabitadas que podrían ser recuperadas y destinadas tanto a alquiler residencial como a oficinas.
Así lo explicó Mauricio Turell, presidente de la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria de San Juan, durante una entrevista realizada en Te Lo Tengo Que Decir, programa de HUARPE TV. Según señaló, el sector está intentando contactar a los propietarios para que evalúen realizar las inversiones necesarias y vuelvan a colocar esos inmuebles en el mercado.
“En lo que es microcentro tenés aproximadamente cerca de 30 viviendas sin habitar, indistintamente sea la razón”, afirmó Turell. A su vez, agregó: “Lo que estamos procurando es llegar a esos titulares para que puedan cambiar esa opinión y ponerlos a disposición”.
La intención cobra relevancia ante una demanda que, según anticipó, crecerá con mayor fuerza durante 2027 por la llegada de trabajadores y familias vinculadas con los proyectos mineros.
Casas y oficinas, dos demandas en crecimiento
Turell aclaró que no cualquier propiedad reúne actualmente las condiciones buscadas por las empresas. “La minería te pide inmuebles en excelente estado de servicio”, explicó. Por eso, sostuvo que las casas desocupadas necesitarían inversiones antes de poder incorporarse a ese segmento.
El dirigente sintetizó esa exigencia con una frase: “La casa de la abuela no sirve para alquilar a la minería”. Además, señaló que quienes quieran ingresar en ese mercado deben contemplar otras condiciones, entre ellas la facturación del alquiler.
Sin embargo, la posibilidad de recuperar las viviendas vacías no estaría destinada exclusivamente a ejecutivos o trabajadores mineros. Turell explicó que incrementar la oferta permitiría liberar otras propiedades y generar alternativas para los inquilinos tradicionales.
A la necesidad habitacional se suma otra demanda: las oficinas. “Esa es una alternativa que podemos generar, no solo para viviendas, sino también para oficinas, que es la otra demanda que vamos a tener muy, muy alta”, anticipó.
La presión sobre los alquileres
El movimiento ya comenzó a sentirse en el segmento de viviendas de mayor categoría. Según Turell, cerca del 60% de la demanda de casas amobladas, principalmente en barrios privados, pudo ser satisfecha y existen contratos que ya están cerrados y corriendo.
El escenario que más preocupa al sector está, sin embargo, en las viviendas tradicionales de Capital, Rivadavia y Santa Lucía. Allí, sostuvo, la demanda podría superar ampliamente a la oferta disponible cuando aumente la llegada de trabajadores y familias vinculadas con la actividad minera.
Por eso, la estrategia de recuperar inmuebles que hoy están fuera del mercado aparece como una de las herramientas que el sector inmobiliario busca activar antes de que esa presión sea todavía mayor.