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Muelas del juicio: cuándo extraerlas y cómo prevenir complicaciones a tiempo
El doctor Fabio Galdeano explicó que no siempre deben extraerse, pero controlarlas a tiempo evita dolor, infecciones y otras complicaciones en la salud bucal.
Por Brenda Uñate Hace 2 horas
Las muelas del juicio suelen aparecer entre los 17 y los 25 años, aunque no siempre llegan a erupcionar ni provocan molestias. Sin embargo, cuando su posición no es la adecuada o no cuentan con el espacio suficiente para salir, pueden generar complicaciones que van desde inflamaciones e infecciones hasta daños en otras piezas dentarias. Sobre este tema habló el doctor Fabio Galdiano, odontólogo, durante su participación en Salud & Bienestar, el programa que se emite por HUARPE TV, señal 19.2 de TDA, Kick y YouTube.
El especialista explicó que estas piezas dentarias requieren un seguimiento preventivo incluso antes de que aparezcan síntomas.
"Generalmente nosotros tomamos la iniciativa de pedir una radiografía panorámica para hacer un control general. De esa manera podemos anticiparnos y evaluar en qué situación están las muelas del juicio", señaló.
Según indicó, muchas veces estas piezas permanecen completamente dentro del hueso y el paciente ni siquiera sabe que las tiene. Por eso insistió en la importancia de realizar controles periódicos desde la adolescencia.
No todas las muelas del juicio deben extraerse
Una de las dudas más frecuentes es si todas las muelas del juicio deben ser removidas. La respuesta, aclaró Galdiano, es que depende de cada caso.
Cuando la pieza logra salir correctamente, participa de la masticación y no presenta caries ni otras alteraciones, puede conservarse sin inconvenientes. En cambio, si permanece retenida, está mal posicionada o compromete a los dientes vecinos, el odontólogo evaluará la necesidad de realizar una extracción preventiva.
"Las decisiones siempre son preventivas, evitando problemas mayores", destacó el profesional.
Entre las complicaciones más habituales mencionó las infecciones de la encía que cubre parcialmente la muela, el dolor durante la erupción, la inflamación, la retención de restos de alimentos y bacterias, e incluso lesiones que pueden afectar el hueso o la última pieza dentaria visible.
También recordó que no todas las personas desarrollan las cuatro muelas del juicio. Al igual que otras estructuras del organismo, su presencia forma parte de un proceso evolutivo y existen pacientes que simplemente nunca las desarrollan.
Controles y cirugía: cuándo consultar
El doctor Galdiano explicó que el diagnóstico combina el examen clínico con estudios por imágenes, siendo la radiografía panorámica la herramienta más utilizada para conocer la posición exacta de las muelas y planificar el tratamiento.
Cuando la extracción está indicada, el procedimiento puede variar según la ubicación de la pieza. Si permanece dentro del hueso, suele tratarse de una cirugía que requiere planificación, experiencia y protocolos específicos para minimizar molestias y favorecer una buena recuperación.
"Lo importante es entender que esto es algo preventivo. Todos nuestros tratamientos buscan prevenir un mal mayor", afirmó.
El especialista agregó que una recuperación favorable depende tanto de una cirugía correctamente realizada como del compromiso del paciente para cumplir las indicaciones posteriores, incluyendo la medicación, la higiene y los controles.
Como recomendación general, sugirió realizar una radiografía panorámica entre los 16 y los 18 años, aun cuando no existan síntomas, ya que muchas complicaciones pueden desarrollarse sin provocar dolor en las primeras etapas.
Antes de finalizar, dejó un mensaje para quienes sienten temor a la consulta odontológica.
"Cuando hay dolor o molestia es importante higienizarse y venir a controlarse. Si entendemos que esto busca mejorar la calidad de vida, es mucho más fácil afrontar el tratamiento", concluyó.