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Por el freno a Hualilán, Calingasta perdería $800.000.000 al mes

El intendente Sebastián Carbajal cuestionó la decisión de Challenger Gold y advirtió que dejó trabajadores sin empleo y cortó una cadena económica clave.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Casposo seguirá activo, pero Calingasta perdió el aporte de Hualilán. FOTO: Gentileza

La decisión de Challenger Gold de no retomar el traslado de material de Hualilán para su procesamiento en Casposo generó un fuerte impacto económico en Calingasta. El intendente del departamento, Sebastián Carbajal, aseguró en Radio Sarmiento que la actividad había generado una importante cadena de empleo y servicios y estimó que, desde el freno de la operatoria, se perdieron alrededor de $800.000.000 mensuales en movimiento económico local.

Carbajal explicó que el municipio tenía expectativas de que el esquema de trabajo entre ambos proyectos mineros se retomara durante el próximo cuatrimestre. Sin embargo, según señaló, recibió un comunicado oficial de la empresa en el que se informó que esa metodología no continuaría, debido a que el material de Hualilán será procesado mediante una planta de tratamiento que la compañía construirá para ese proyecto.

Para Calingasta, el cambio significa el final de una actividad que había comenzado a generar movimiento en distintos sectores. El intendente mencionó puestos vinculados con la gastronomía, alojamiento, combustible, lavandería, banderilleros y otros servicios asociados a la actividad minera.

“Nos deja la gente sin trabajo”

Uno de los principales impactos señalados por Carbajal es la pérdida de fuentes laborales. Según explicó, desde que se detuvo la metodología de trabajo, en junio, varias personas que habían conseguido empleo directa o indirectamente gracias a la actividad quedaron nuevamente desocupadas.

“Concretamente nos deja la gente sin trabajo”, afirmó el jefe comunal, quien sostuvo que el banco de datos de desocupados del departamento había disminuido mientras la actividad estuvo en funcionamiento.

El intendente remarcó además que el efecto no se limitó al empleo directo. La llegada de trabajadores y la circulación vinculada a la minería también había beneficiado a alojamientos, restaurantes, estaciones de servicio y proveedores locales.

El impacto en las regalías y el fideicomiso minero

Carbajal también diferenció el impacto que tienen Casposo y Hualilán sobre las finanzas departamentales. Explicó que el material extraído de Casposo genera regalías para Calingasta, mientras que el material proveniente de Hualilán genera regalías para Ullum. Al dejar de ingresar material de Hualilán para ser procesado en Casposo, Calingasta pierde además su participación vinculada al fideicomiso minero asociado a esa actividad.

En ese sentido, el intendente cuestionó que el esquema de seguridad jurídica y económica que reclaman las empresas mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) no tenga, según su interpretación, un correlato equivalente para los Estados y las comunidades donde se desarrolla la actividad.

“Si bien el RIGI a las empresas les otorga esta seguridad económica y jurídica por 30 años, no veo que sea lo mismo desde el sector empresarial para con el Estado”, sostuvo.

Casposo seguirá activo, pero a menor escala

Pese al freno del esquema con Hualilán, Carbajal aclaró que Casposo continuará funcionando, aunque con una escala menor. Según explicó, el proyecto tiene una modalidad de trabajo a maquila, mediante la cual puede recibir material de otros emprendimientos mineros para procesarlo.

A partir de esta situación, el intendente planteó la posibilidad de impulsar un proyecto destinado a pequeños productores mineros metalíferos de San Juan, de modo que puedan llevar su material a Casposo para su procesamiento.

La propuesta apunta a diversificar la fuente de material que alimenta la planta y, al mismo tiempo, generar oportunidades para emprendimientos mineros de menor escala que actualmente quedan fuera de los grandes proyectos.

Un pedido de diálogo con la empresa

Carbajal sostuvo que sería conveniente mantener una reunión con Challenger Gold para plantear el impacto que la decisión tuvo sobre los trabajadores y la economía de Calingasta. Reconoció que existe comunicación con la directora de la compañía, Sonia Delgado, aunque señaló que la empresa se encuentra radicada en Ullum.

El intendente consideró que el cambio significó una modificación abrupta de las expectativas que tenía el departamento respecto del desarrollo de la actividad.

Según sus cálculos, el movimiento económico perdido ronda los $800 millones mensuales, considerando combustibles, alojamientos, mano de obra, gastronomía, lavandería y banderilleros. A esa cifra, aclaró, habría que sumar otros conceptos vinculados con el transporte y servicios que no fueron incluidos en la estimación.

Como alternativa, Carbajal insistió en que la creación de un esquema de apoyo para pequeños productores mineros podría permitir que Casposo reciba material de distintos puntos de la provincia y mantenga activa su capacidad de procesamiento. “Una vez que empiece a moler la máquina de Casposo, hay que alimentarla”, resumió el intendente al defender la iniciativa.

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