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Provinciales > Mega-Niño en San Juan

La nieve es un alivio, pero no frena la sequía en San Juan

El licenciado Martín Villafañe del Servicio Metorológico advierte que el fenómeno climático traerá más nevadas, aunque destaca la necesidad de un manejo eficiente del recurso hídrico.

Hace 2 horas
El evento más significativo será el día lunes, mucha nieve en cordillera y viento Zonda en los valles.

El fenómeno meteorológico conocido como "Mega-Niño" está marcando un punto de inflexión en el clima de la región, manifestándose con una intensidad inusual en la cordillera sanjuanina. Martín Villafañe, Licenciado en Geografía y miembro del Servicio Meteorológico de San Juan, explicó en el programa "Te lo tengo que decir" del GRUPO HUARPE que este evento, técnicamente denominado "Niño 3.4", se produce por el calentamiento de las aguas del Océano Pacífico en su máxima expresión. Según el especialista, la Agencia norteamericana de Meteorología (NOAA) ya confirmó que este ciclo afectará plenamente a América durante la temporada 2026-2027.

A pesar del imponente manto blanco que las imágenes satelitales muestran sobre la cordillera y precordillera, Villafañe fue categórico al analizar el impacto real sobre la crisis hídrica que atraviesa la provincia. "Esto es un gran alivio, pero no va a solucionar los problemas que tenemos de déficit hídrico estructural", advirtió el geógrafo. El especialista comparó la situación actual con "tapar el sol con un dedo", explicando que la recuperación de las cuencas, los acuíferos y las capas freáticas es un proceso que requiere de varios años consecutivos de buenos ciclos hídricos, algo que San Juan no ha experimentado recientemente.

Ante este escenario, Villafañe subrayó que la clave no reside únicamente en la cantidad de nieve caída, sino en la capacidad de la provincia para administrarla. "Es momento de aprovechar y hacer un mejor uso del recurso hídrico porque desde hace años viene siedo escaso; estas nevadas deben servir para realizar un manejo eficiente", destacó. La preocupación radica en que, si bien la nieve acumulada mejora los caudales significativamente, el sistema hídrico de San Juan depende fundamentalmente del deshielo de los glaciares y no solo de la nieve estacional. Para que esta última sea efectiva, se requieren temperaturas bajo cero sostenidas por más de diez días para que el copo de nieve pierda aire, se compacte y se consolide, evitando que el "viento blanco" la disipe antes del derrame de primavera.

Mecanismo del Mega-Niño y su impacto regional

El proceso que genera estas intensas precipitaciones se origina en centros de baja presión localizados en el Pacífico, que funcionan como una "aspiradora" de humedad. Al estar las aguas del océano más calientes de lo habitual, estos centros ciclónicos ganan fuerza y son arrastrados por los vientos contralicios hacia el continente. Al chocar con la cordillera central, descargan grandes cantidades de lluvia en la vertiente chilena —causando incluso inundaciones y daños materiales en zonas como Coquimbo— y precipitan en forma de nieve del lado argentino.

Este invierno ha presentado características atípicas para San Juan, con niveles de humedad elevados que se traducen en rocío matutino y precipitaciones líquidas poco frecuentes en el valle durante julio. Villafañe recordó que el 20 y 21 de julio se registraron lluvias de entre 5 y 10 milímetros en diversas zonas de la provincia, un fenómeno no previsto para esta época del año. A diferencia del ciclo 2023-2024, donde la nieve se concentró de Mendoza hacia el sur, este año el centro de las mayores precipitaciones se ha desplazado hacia la cordillera sanjuanina.

Pronóstico extendido: Zonda y continuidad de nevadas

En cuanto a lo que depara el clima para los próximos días, el especialista anticipó que el "tren de sucesiones" de temporales no ha terminado. Tras un breve paréntesis de calma, las condiciones de inestabilidad se intensificarán nuevamente a partir del viernes, con nevadas significativas en la zona de alta montaña que podrían extenderse hasta los primeros días de agosto.

Sin embargo, el fenómeno más relevante para el llano ocurrirá a comienzos de la próxima semana. "El evento más significativo será el día lunes, donde percibiremos viento Zonda en el valle", adelantó Villafañe. Este fenómeno será consecuencia del ingreso de nuevos centros de baja presión. Para ese día, se esperan temperaturas máximas que podrían alcanzar los 27 grados, un valor inusualmente alto incluso para un invierno que ya se pronostica con temperaturas levemente superiores a la media.

De cara al futuro, el geógrafo señaló que el pronóstico trimestral para la primavera se conocerá recién a fines de agosto. No obstante, adelantó que para el verano se prevé una etapa más seca en cuanto a frecuencia de lluvias, pero con el agravante de que las precipitaciones que ocurran podrían ser más "bruscas y violentas", aumentando el riesgo de crecidas e inundaciones repentinas en la zona central y el noroeste argentino. Por ahora, la mirada de los expertos sigue fija en las cumbres, esperando que el frío consolide la nieve que, aunque insuficiente para terminar con la sequía, representa el primer respiro hídrico en años para San Juan.

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