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Prostituía a su hija desde los 7 años por drogas o plata
La mujer fue condenada este viernes en un juicio abreviado por hechos ocurridos entre los 7 y 13 años de la víctima.
Una mujer fue condenada este viernes a 10 años de prisión de cumplimiento efectivo por haber facilitado la prostitución de su hija menor de edad y ejercer violencia física contra ella durante varios años. La sentencia fue dictada en una audiencia de Control de Acusación realizada este 25 de septiembre, donde la jueza Gloria Verónica Chicón homologó un acuerdo de Juicio Abreviado.
La investigación permitió establecer que los hechos vinculados con la explotación sexual de la niña comenzaron cuando tenía 7 años y se extendieron hasta los 13. Según pudo acreditar el Ministerio Público Fiscal, la mujer facilitaba el ingreso de hombres al domicilio familiar y permitía que mantuvieran conductas de carácter sexual con su hija a cambio de dinero o sustancias.
La situación se habría prolongado durante gran parte de la infancia de la víctima, mientras que, paralelamente, la acusada también ejercía violencia física contra la niña. Como consecuencia de esas agresiones, la menor sufrió distintas lesiones.
El último episodio de violencia registrado ocurrió cuando la víctima tenía 13 años. En esa oportunidad, la mujer la habría agredido físicamente en el interior de un domicilio ubicado en Rawson.
Por estos hechos, la mujer fue declarada autora penalmente responsable de facilitación de la prostitución agravada por el vínculo y por la edad de la víctima, en concurso real con lesiones leves agravadas por el vínculo.
El acuerdo fue presentado durante la audiencia de este viernes y recibió la aprobación de la jueza Chicón, quien impuso la pena de 10 años de prisión efectiva. Además, ordenó la prisión preventiva de la condenada en el Servicio Penitenciario Provincial hasta que la sentencia quede firme.
La investigación estuvo a cargo del equipo fiscal encabezado por Roberto Mallea, con la intervención de los ayudantes fiscales Guadalupe Ferrari y Benjamín Spatzer, y la colaboración de Analía Di Lernia y Nicolás Lozano. De esta manera, una investigación que abarcó hechos cometidos durante varios años de la infancia de la víctima terminó con una condena de cumplimiento efectivo contra su propia madre.