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Pruebas PISA: recrudece el debate por la educación argentina
Los resultados exponen las fallas del sistema educativo nacional. Expertos alertan sobre un deterioro sostenido. El Gobierno responsabiliza a gestiones pasadas. La brecha con el mundo se profundiza.
POR REDACCIÓN
Más allá de los posibles desajustes técnicos y las diferencias por provincia, el panorama educativo nacional volvió a encender las alarmas generales tras la difusión de los últimos datos de las pruebas PISA, la evaluación internacional coordinada por la OCDE que mide las competencias de alumnos de 15 años. La fotografía que deja el informe ubica a la Argentina en una posición sumamente crítica a nivel regional y global, registrando retrocesos marcados en las tres áreas evaluadas y evidenciando dificultades persistentes para garantizar conocimientos básicos esenciales.
Ante la controversia y el impacto social del diagnóstico, la respuesta oficial desde el Gobierno nacional no tardó en llegar. De manera concisa, desde el Ejecutivo responsabilizaron categóricamente a las decisiones pedagógicas e inversiones de las gestiones anteriores, atribuyendo la pronunciada caída actual a décadas de políticas educativas fallidas y desatención estructural en las aulas.
Qué dicen los expertos
Analistas y referentes del ámbito académico coincidieron en señalar que los datos reflejan un problema sistemático y acumulativo que supera las coyunturas políticas. Martín Nistal, director del Observatorio de Argentinos por la Educación, advirtió que la trayectoria del país muestra una tendencia negativa constante, señalando que "desde 2009, Argentina viene empeorando de forma sostenida en sus resultados de Matemática y lamentablemente esta vez no fue la excepción". Para el especialista, esta falla continuada confirma que el sistema no logra corregir a tiempo las graves falencias con las que los estudiantes avanzan en su escolaridad."
Por su parte, Sandra Ziegler, investigadora y especialista de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), aportó una mirada integral al fenómeno. Ziegler remarcó que las dificultades observadas se explican tanto por problemas estructurales de la escuela secundaria para asegurar aprendizajes básicos, como por los cambios de época que transformaron la relación de las juventudes con la lectura, la atención y el estudio. La especialista enfatizó la necesidad de repensar las estrategias docentes y los formatos escolares frente a las nuevas dinámicas digitales y las exigencias del siglo XXI.
Una distancia alarmante con el mundo
En el extremo opuesto del ranking internacional, los países asiáticos volvieron a consolidar su hegemonía indiscutida en las tres disciplinas evaluadas. China (liderando con sus principales regiones educativas) junto a Singapur, Macao, Taipéi Chino y Japón se posicionaron en los primeros lugares globales en Ciencia, Lengua y Matemática, mostrando estándares de excelencia operacional y disciplina académica.
Estas potencias educativas contrastan fuertemente con la realidad local, donde una porción mayoritaria de los estudiantes no logra alcanzar los niveles mínimos de desempeño requeridos para resolver problemas cotidianos o interpretar textos complejos. La distancia entre los líderes mundiales y el rendimiento promedio del país no solo refleja diferencias de inversión o infraestructura, sino también la urgencia de discutir reformas profundas y sostenidas en el tiempo.
El crudo diagnóstico reabre una herida histórica sobre el destino de la instrucción pública en el país y el legado de sus grandes próceres. Analizando el desolador panorama nacional, retumbó la expresión del periodista Eduardo Feinmann (Radio Mitre San Juan), quien resumió la jornada con una frase lapidaria: "Sarmiento se vuelve a morir".