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UBA investiga a estudiantes acusados de generar fotos de compañeras desnudas con IA
Alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires y del Carlos Pellegrini fueron señalados por generar y comercializar imágenes falsas de compañeras desnudas mediante inteligencia artificial.
POR REDACCIÓN
Un caso de acoso digital generado mediante inteligencia artificial encendió las alarmas en dos de las instituciones educativas más reconocidas del país. Un grupo de alrededor de 50 estudiantes varones del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini fue denunciado por crear y vender imágenes falsas de compañeras desnudas utilizando herramientas de inteligencia artificial.
La Universidad de Buenos Aires realizó una investigación interna y confirmó que varias alumnas fueron víctimas de hostigamiento digital y acoso sexual, por lo que activó el protocolo institucional para situaciones vinculadas a violencia de género.
El episodio ocurrió hacia fines de junio y provocó la reacción de estudiantes, quienes realizaron ruidazos y sentadas para reclamar la intervención de las autoridades y exigir medidas concretas frente a la vulneración de la intimidad de las víctimas.
El reclamo de las estudiantes
La Comisión de Géneros del centro de estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires difundió un comunicado en el que expresó su repudio a los hechos denunciados.
Según explicaron, se detectó la existencia de un grupo de WhatsApp integrado principalmente por alumnos del Carlos Pellegrini, aunque también habría participación de estudiantes del Nacional Buenos Aires, donde se difundían y comercializaban imágenes y videos de compañeras sin consentimiento.
Las estudiantes señalaron que el material incluía imágenes manipuladas mediante inteligencia artificial, además de otro tipo de contenidos editados, y remarcaron la gravedad de que estas prácticas hayan sido realizadas entre compañeros.
“Resulta indignante y de no creer, pero a su vez pensar en ciertas acciones normalizadas del día a día provocan que enterarnos de casos así no sea algo tan impensado e irreal, sino muy palpable”, expresaron desde la comisión.
Pedido de medidas y acompañamiento
Las representantes estudiantiles reclamaron que las víctimas no tengan que compartir espacios cotidianos con personas que hayan participado de la difusión o creación del material denunciado.
Además, solicitaron acciones concretas para prevenir nuevas situaciones de violencia digital y garantizar la protección de las alumnas afectadas.
En respuesta al conflicto, los Consejos de Convivencia y de Escuela Resolutivo implementaron restricciones al uso de celulares durante las actividades escolares y reforzaron las medidas de acompañamiento y contención dentro de las instituciones.
También se solicitó a las familias mantener un rol activo en el control y supervisión del uso de dispositivos tecnológicos y plataformas digitales por parte de los estudiantes.
Desde la Comisión de Géneros cerraron su comunicado con un mensaje dirigido a la comunidad educativa y pidieron denunciar cualquier situación similar.
“Si sabés de alguien que difundió, comercializó, difunde o comercializa, denuncialo. Si tocan a una, tocan a todas”, expresaron.
El caso abrió nuevamente el debate sobre el uso de inteligencia artificial para crear contenido falso, los límites de la privacidad en entornos digitales y la necesidad de establecer herramientas de prevención y educación frente a nuevas formas de violencia.