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Judiciales > Chimbas

Un viejo homicidio desató una guerra familiar y ahora hay otro condenado

Jonathan Álvarez Rojo fue condenado por amenazas y disparos contra la vivienda de un integrante de la familia Maurín. La pena se unificó con una anterior.

Hace 0 horas
Jonathan Álvarez Rojo es el nuevo condenado por la causa.

La histórica disputa entre familias de Villa Juan XXIII, en Chimbas, volvió a llegar a los tribunales y terminó con una nueva condena efectiva. Esta vez, el protagonista fue Jonathan Álvarez Rojo, quien recibió una pena única de dos años de prisión efectiva tras un acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y la defensa en una audiencia de control de detención y juicio abreviado.

Según explicó la representante de la UFI Genérica durante la audiencia, el hecho investigado tuvo como escenario nuevamente el barrio donde desde hace años se registran enfrentamientos entre integrantes de dos grupos familiares, identificados por los apellidos Maurín y Álvarez Rojo.

La acusación sostiene que Álvarez Rojo amenazó a la pareja de uno de los integrantes de la familia Maurín y efectuó varios disparos en la puerta de la vivienda. Si bien posteriormente se realizaron allanamientos, los procedimientos no permitieron encontrar ni secuestrar las armas de fuego utilizadas.

A pesar de ello, la Fiscalía logró avanzar con la acusación por las amenazas, entendiendo que los disparos formaron parte de una conducta destinada a intimidar a los vecinos.

En la audiencia celebrada este jueves, las partes arribaron a un acuerdo y el juez homologó el juicio abreviado. Como Álvarez Rojo ya tenía una condena anterior de un año y medio de prisión, las penas fueron unificadas y se estableció una pena única de dos años de cumplimiento efectivo, por lo que deberá cumplirla en el Servicio Penitenciario.

Una guerra que arrastra varios años

El nuevo caso no aparece como un episodio aislado. De acuerdo con lo explicado por la Fiscalía, desde hace aproximadamente tres años la UFI Genérica viene interviniendo en distintos conflictos protagonizados por integrantes de estos grupos familiares.

Los enfrentamientos acumulan amenazas, agresiones, disparos y distintos episodios de violencia que tuvieron como escenario principal Villa Juan XXIII.

Uno de los hechos que aparece como antecedente de esta disputa es el homicidio de Jorge Rodrigo Antonio “El Mudo” Romero, ocurrido en marzo de 2025, un crimen que derivó posteriormente en nuevos enfrentamientos y episodios de violencia entre integrantes de los grupos familiares.

En aquel caso, Romero fue asesinado de un disparo y la investigación quedó en manos de la UFI de Delitos Especiales. A partir de ese homicidio se produjeron nuevos cruces entre jóvenes vinculados a las familias enfrentadas, algunos de ellos incluso menores de edad.

La fiscal explicó que el origen de la disputa se remonta a un episodio anterior en el que un menor habría sido agredido por un integrante de la familia Maurín. Luego, un familiar del joven habría concurrido a reclamar por aquella agresión y terminó siendo asesinado de un disparo. Ese episodio, según la funcionaria, habría desencadenado una cadena de conflictos que todavía continúa.

“Son familias tan numerosas que siempre va quedando algún integrante que tiene la misma personalidad conflictiva y despliega nuevos hechos”, explicó la fiscal al referirse a la continuidad de los enfrentamientos.

Una seguidilla de causas que busca terminar

Desde la UFI Genérica remarcaron que durante los últimos años se trabajó sobre distintos legajos relacionados con estos grupos familiares y que varios de sus integrantes ya fueron condenados y se encuentran cumpliendo penas en el Servicio Penitenciario.

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