Departamentales > Barrios aislados
Vecinos de Rawson caminan más de 2 km para poder tomarse el colectivo
El cambio de traza de la Red Tulum afectó la movilidad de personas mayores y con discapacidad que asisten a tratamientos médicos.
Una profunda preocupación afecta a los vecinos de diversos barrios de Rawson tras la implementación de las recientes modificaciones en los recorridos de la RedTulum implementadas por el Ministerio de Gobierno de San Juan. Las alteraciones en la Línea 20, que comenzaron a regir el pasado lunes en el marco de un período de prueba de 60 días, dejaron a cientos de usuarios sin acceso directo al transporte público en sus zonas residenciales habituales.
De acuerdo con los testimonios vecinales obtenidos por DIARIO HUARPE, la desaparición del servicio en sus cuadras habituales los obliga a realizar extensos desplazamientos a pie para alcanzar la parada más cercana, generando un impacto severo en la rutina de estudiantes, trabajadores, jubilados y personas que asisten a tratamientos médicos.
La modificación del itinerario de la Línea 20 ha desatado el malestar generalizado en los barrios San Ricardo, 24 de Noviembre, Molle, Mayo, lote 16, y los loteos Montilla y Fullana, donde habitualmente tomaban el colectivo en la zona de Quiróz entre Cobos y Calingasta. Al respecto, la vecina Ángela Scarpitta expresó: "Hoy nos toca ser la voz de un grupo de vecinos de Rawson que estamos pasándola muy mal. Las modificaciones que se hicieron en los recorridos nos dejaron completamente desprotegidos porque nos quitaron el colectivo que pasaba por acá".
"Ese colectivo salía de la plaza de Villa Krause e iba directo al centro. Nos costó mucho conseguir que entrara a los barrios porque antes terminaba en la plaza de Trinidad. En ese momento, las autoridades de Tránsito revisaron el mapa y entendieron que nos hacían falta alternativas. Ahora, la gente que viene desde la zona de la ruta tiene que caminar hasta la Mendoza y el Boulevard para poder tomárselo, lo que representa una distancia de más de 2 kilómetros a pie", detalló la referente barrial.
"Lo peor de todo es que nos enteramos completamente de sorpresa. Fueron los mismos choferes los que nos avisaron, porque después de tantos años ya somos como una familia y nos conocen bien. Este cambio nos desorganizó la vida a todos, especialmente a los trabajadores y a los chicos que van a estudiar, que ahora pasan horas esperando en las paradas", sentenció Scarpitta.
Falta de accesibilidad
La reestructuración del sistema de transporte público complejiza los traslados de los sectores más vulnerables de la comunidad, especialmente de personas de la tercera edad y pacientes que dependen de la conectividad vial para asistir a sus turnos de salud.
La vecina Romina Merino describió su situación particular en relación con la movilidad de su hija: "Tengo una nena con discapacidad y la llevo todas las semanas a sus terapias en la Fundación Abril. El colectivo anterior tenía un recorrido excelente y me dejaba apenas a dos cuadras del lugar".
"Con este cambio la situación se volvió insostenible porque tengo que salir muchísimo más temprano de casa. Ahora me toca caminar hasta la calle Mendoza, subirme a un colectivo, hacer un trasbordo en la terminal o en la esquina de Santa Fe y Rawson, y recién ahí volver a caminar hasta el centro terapéutico. Esta modificación nos descompaginó por completo la rutina familiar y el manejo de los horarios", manifestó.
Respecto a las gestiones realizadas, Luisa Pavón manifestó: "Hablé directamente con el intendente Carlos Munisaga y sus palabras fueron que me quedara tranquila, que el lunes iba a comunicarse con la gente de Tránsito y Transporte para resolverlo. Sin embargo, pasó el tiempo y nunca más me contestó el teléfono".
Inseguridad y reclamos al Ejecutivo
La preocupación vecinal se incrementa debido a las condiciones de seguridad en las arterias que ahora deben transitar a pie a tempranas horas de la mañana o durante la noche. Adriana Echegaray remarcó la vulnerabilidad de la zona y solicitó la intervención directa de la administración provincial: "A nosotros esta decisión de la empresa nos perjudicó un montón. Acá hay muchísimos chicos que caminan hacia la escuela y todos sabemos que esta es una zona bastante peligrosa, una zona roja, lo que vuelve todo mucho más complicado".
"Quedarnos sin colectivos no ayuda a nadie en el barrio. Hay un montón de abuelos que van al hospital público y dependían de la Línea 20 porque los llevaba de forma directa sin tener que caminar tanto. Los vecinos de Rawson somos personas trabajadoras que pagamos nuestros impuestos día a día para sacar adelante a nuestros hijos. Si no nos escuchan, nos vamos a movilizar todos juntos", advirtió Echegaray.