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Boom importador y caída de la industria local: los datos clave de la radiografía económica
El informe de CEPA revela que las importaciones de bienes de consumo treparon a USD 5.362 millones en el primer semestre de 2026, mientras la industria manufacturera local sufre una fuerte retracción.
POR REDACCIÓN
El desempeño del comercio exterior argentino durante la gestión de La Libertad Avanza muestra una reconfiguración profunda del modelo productivo y comercial. Según un detallado informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en base a datos oficiales del INDEC y del ARCA (ex AFIP), el acumulado de importaciones de Bienes de Consumo durante el primer semestre de 2026 alcanzó los USD 5.362 millones, consolidándose como el registro más elevado para un primer semestre desde que se tiene registro histórico.
Si bien el salto más pronunciado se había verificado el año previo con un incremento interanual del 73,5%, la suba marginal del 1,8% registrada en la primera mitad de 2026 opera sobre una base ya hiperinflada de compras externas. De este modo, el volumen actual supera en un 20,7% al anterior pico histórico correspondiente al primer semestre de 2018 (cuando totalizaron USD 4.443 millones) y ubica el acumulado móvil de los últimos 12 meses en los USD 11.496 millones.
Pauta importadora y concentración por actividades
Al analizar la estructura de las compras externas totales —que sufrieron una retracción interanual del 3,9% para ubicarse en USD 35.531 millones en el semestre—, los bienes de consumo explicaron el 15,1% del total importado. Esta proporción representa la más alta de los últimos 22 años, superando incluso el pico anómalo de 2020 (14,8%), condicionado por el desplome general de la actividad a raíz de la pandemia.
Tan solo 10 actividades económicas explicaron el 84,7% del total de las importaciones de bienes de consumo en el primer semestre de 2026. Frente al primer semestre de 2023, los incrementos más agresivos se concentraron en electrodomésticos, baterías y lámparas (+109,2%); prendas de vestir (+86,3%); motos, bicicletas, yates y equipos de transporte (+67,6%); productos alimenticios (+51,9%); y productos farmacéuticos (+27,0%).
Solo estos cinco rubros explicaron casi la mitad (45,5%) de todas las importaciones de bienes finales que ingresaron al país en el período.
Dentro del rubro de productos alimenticios —que representó el 18,0% del total de bienes de consumo—, el incremento fue generalizado y liderado por fideos y pastas (+530,8%), carnes frescas y en conserva (+315,2%), aceites y grasas (+93,9%), productos de panadería (+90,1%) y chocolate y confitería (+45,4%).
La explosión de nuevos importadores y el perfil corporativo
La expansión del mercado importador no solo se tradujo en mayores montos en dólares, sino también en una multiplicación masiva de actores económicos. Las empresas que ya importaban en 2023 explicaron el 80% del total de las compras en el primer semestre de 2026, pero el número total de firmas importadoras se duplicó (+100%), incorporando 33.108 nuevas empresas para alcanzar un universo de 66,185 compañías.
A nivel microeconómico, se detectaron saltos exponenciales en firmas específicas:
- Drean registró un incremento del 16.085% en sus importaciones.
- Mirgor trepó un 13.357%.
- Swift Argentina multiplicó sus compras por más de 120 veces, escalando un 11.412%.
Radiografía por sectores y empresas líderes
Electrodomésticos, baterías y lámparas: Las primeras 20 firmas explicaron el 55% del sector. El podio estuvo integrado por Whirlpool Argentina (USD 21,2 millones, +24%), Carrier (USD 14,4 millones, multiplicando sus compras por 22) y Frimetal (USD 14,2 millones, multiplicándolas por 20).
Prendas de vestir: Las 20 principales empresas pasaron a acaparar el 47% del mercado. Lideró Adidas Argentina (USD 47,2 millones, +339%), seguida por TAC Argentina (Zara) con USD 33,8 millones y Southbay con USD 20,1 millones, ambas firmas sin registros previos de importación en 2023.
Motos y equipos de transporte: El sector quedó fuertemente concentrado en las 20 principales firmas (88% del total). Encabezó Honda Motor con USD 105,5 millones (+86%, abarcando el 26% del rubro), Gilera Motors (USD 43,7 millones, +198%) y Corven Motors (USD 42,2 millones, -6%). Esta dinámica estuvo influenciada por el Decreto 513/2025, que redujo los aranceles para unidades totalmente armadas (CBU) del 35% al 20% y para las desarmadas (IKD) del 20% al 15%, achicando el incentivo al ensamblaje local.
Marroquinería: Adidas Argentina lideró con USD 81,3 millones (+653%), concentrando por sí sola el 23% del mercado sectorial, secundada por Puma Sports (USD 30,6 millones) y Southbay (USD 30,1 millones).
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Jabonería, limpieza y tocador: Las 20 firmas líderes concentraron el 76% del rubro. El podio lo conformaron Unilever (USD 33,6 millones, +99%), L'Oréal (USD 24,4 millones) y Natura Cosméticos (USD 22,2 millones), estas últimas dos sin importaciones previas en 2023.
Plaguicidas y herbicidas: Las 20 principales empresas explicaron el 87% de las compras externas. El podio estuvo liderado por Syngenta Agro (USD 57,7 millones, -35%), BASF Argentina (USD 50,4 millones) y Tecnomyl (USD 46,6 millones).
Productos alimenticios: Con una mayor atomización, las 20 líderes explicaron el 49% del total. Encabezaron Nestlé Argentina (USD 62,6 millones, +31%), Swift Argentina (USD 48,2 millones) y Quickfood (USD 34,5 millones, +46%). Dentro de los nichos, se destacó la irrupción de cadenas de supermercados como Coto e INC S.A. (Carrefour) en panadería y pastas, y de Arcor liderando en fideos y aceites.
Retroceso de insumos clave
En contraste directo con el boom importador de bienes de consumo, las importaciones destinadas al aparato productivo sufrieron fuertes mermas durante el primer semestre de 2026:
Los Bienes Intermedios cayeron un 17,8% interanual respecto a 2023. Las Piezas y Accesorios para bienes de capital se redujeron un 21,6%. En conjunto, los insumos industriales acumularon una contracción del 19,1%, en el mismo periodo en que los bienes finales crecieron un 34,7%.
Esta contracción se correlaciona de manera directa con el ciclo recesivo de la actividad manufacturera. Según el IPI Manufacturero del INDEC, la producción de la industria cayó un 12,0% en el período, exhibiendo una elevada correlación estadística con la menor demanda de insumos importados (coeficiente de determinación de 0,7431).
La competencia directa entre productos importados y la fabricación nacional se reflejó en caídas sectoriales profundas:
Electrodomésticos y electrónica: Mientras las importaciones del rubro se dispararon un 109,2%, la producción nacional de electrodomésticos e informática se desplomó un 56,1%, y la de equipos eléctricos cayó un 7,1%.
Textil y confección: Las compras externas de indumentaria treparon un 86,3%, en paralelo a una caída del 34,0% en la producción de productos textiles y del 13,7% en la confección de prendas.
Químicos y tocador: Las importaciones de productos de cuidado personal crecieron un 23,0%, mientras que la fabricación local retrocedió un 2,6%.
Alimentos y bebidas: A pesar de que la producción total del sector mostró una baja moderada del 1,4% —maquillada estadísticamente por el repunte del 35,6% en la molienda de oleaginosas debido a la baja base de comparación de la sequía de 2023—, las ramas que compiten de lleno con la importación sufrieron fuertes retrocesos: bebidas con y sin alcohol (-15,9%), carne vacuna (-13,3%), galletitas, panadería y pastas (-5,0%) y carne aviar (-4,8%).
Para redondear el panorama económico que deja el informe del CEPA, el contraste de la primera mitad de 2026 expone una profunda asimetría estructural: mientras la flexibilización comercial propulsó las compras de bienes de consumo a un récord histórico y multiplicó la base de actores importadores, el aparato industrial local experimentó un marcado retroceso, acorralado simultáneamente por la contracción en la adquisición de insumos productivos y la presión competitiva de los productos terminados extranjeros.