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Cómo hacer un budín de naranja saludable en licuadora
Con pocos ingredientes y sin necesidad de batidora, este budín de naranja saludable se prepara directamente en la licuadora y está listo en menos de una hora.
POR REDACCIÓN
Si buscás una receta simple, nutritiva y con pocos utensilios para lavar, el budín de naranja saludable preparado en licuadora es una excelente alternativa. Su elaboración lleva apenas unos minutos, utiliza ingredientes que suelen estar en cualquier cocina y ofrece un resultado esponjoso, húmedo y con un intenso aroma a naranja.
Además, la receta puede adaptarse fácilmente utilizando harina de avena o harina integral, lo que la convierte en una opción más saludable para acompañar el desayuno, la merienda o un mate durante la tarde.
Ingredientes
2 naranjas medianas (con cáscara fina y sin semillas).
2 huevos.
80 ml de aceite neutro o de girasol.
80 gramos de miel o endulzante apto para horno.
200 gramos de harina de avena o harina integral.
1 cucharadita de polvo para hornear.
1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional).
Una pizca de sal.
Cómo preparar el budín paso a paso
El primer paso consiste en cortar las naranjas en trozos y retirar únicamente las semillas, dejando la cáscara si es fina, ya que aporta gran parte del aroma y el sabor característico del budín.
Luego, colocar en la licuadora las naranjas, los huevos, el aceite, la miel y la esencia de vainilla. Procesar durante unos minutos hasta obtener una mezcla completamente homogénea.
A continuación, incorporar la harina elegida, el polvo para hornear y la pizca de sal. Licuar apenas unos segundos más, solo hasta integrar todos los ingredientes sin sobrebatir la preparación.
Verter la mezcla en un molde para budín previamente engrasado o forrado con papel manteca para facilitar el desmolde.
Llevar a un horno precalentado a 180 °C y cocinar entre 40 y 50 minutos, o hasta comprobar la cocción introduciendo un palillo en el centro: si sale limpio, el budín está listo.
Una vez retirado del horno, dejar reposar unos minutos antes de desmoldarlo y permitir que se enfríe completamente antes de cortarlo. Así conservará mejor su humedad y textura, logrando un budín ideal para disfrutar solo o acompañado con una infusión.