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Dormir toda la noche y despertar cansado: cuáles pueden ser las causas
El estrés crónico y distintos problemas de salud pueden hacer que el sueño no sea reparador. Cuándo el cansancio persistente requiere una consulta.
POR REDACCIÓN
Dormir ocho horas y aun así levantarse agotado puede convertirse en una situación frustrante. Aunque habitualmente se relaciona el cansancio con dormir poco, cumplir con las horas de descanso no garantiza necesariamente que el organismo logre recuperarse.
Cuando la sensación se mantiene, puede afectar la concentración, reducir la motivación y dificultar las actividades cotidianas. Incluso puede ocurrir en personas que mantienen horarios regulares, intentan alimentarse correctamente y, en apariencia, descansan lo suficiente.
Una de las explicaciones está relacionada con la denominada carga alostática, es decir, el desgaste biológico que experimenta el organismo cuando debe adaptarse repetidamente a situaciones de estrés y exigencia.
El estrés puede hacer que dormir no sea suficiente
La alostasis es el mecanismo que permite al cuerpo responder ante una demanda y mantener su equilibrio interno. Frente a una situación estresante, entran en acción mediadores como el cortisol y la adrenalina, aumenta la frecuencia cardíaca y el organismo se prepara para reaccionar.
Una vez que la situación termina, esos mecanismos deberían regresar a sus niveles habituales. Sin embargo, cuando el estado de alerta se mantiene durante períodos prolongados, puede producirse un desgaste acumulativo conocido como carga alostática.
Sus consecuencias no se limitan al sueño. También puede repercutir en la presión arterial, el metabolismo de la glucosa, los procesos inflamatorios y determinadas funciones cerebrales relacionadas con la memoria y el aprendizaje.
Un estudio publicado en 2025 en Journal of Psychosomatic Research, realizado con datos de 5.331 adultos de Estados Unidos, encontró que los niveles más elevados de carga alostática estaban asociados con una mayor probabilidad de reportar problemas de sueño.
De esta manera, una persona puede permanecer varias horas en la cama y, sin embargo, sentir que no logró descansar verdaderamente.
Qué otras causas pueden provocar cansancio
El agotamiento persistente no siempre está relacionado únicamente con el estrés. También puede aparecer debido a trastornos del sueño, enfermedades, determinados medicamentos o alteraciones del estado de ánimo.
Entre las posibles causas que requieren evaluación profesional se encuentran la anemia, los problemas de tiroides, las deficiencias nutricionales y diferentes trastornos que afectan la calidad del sueño.
También existe la encefalomielitis miálgica, conocida como síndrome de fatiga crónica. Este cuadro puede provocar fatiga intensa que no mejora con el descanso, sueño no reparador, problemas cognitivos y un empeoramiento de los síntomas después de realizar incluso esfuerzos mínimos.
Esto no significa que cualquier persona que se despierte cansada tenga esta enfermedad, pero demuestra que el agotamiento prolongado no debe atribuirse automáticamente a dormir poco o a una rutina exigente.
Cuándo conviene consultar
Antes de pensar en un problema médico, pueden revisarse algunos hábitos cotidianos. Reducir el estrés, mantener una hidratación adecuada, mejorar la alimentación y respetar horarios regulares de descanso pueden ayudar.
Sin embargo, Mayo Clinic recomienda realizar una consulta profesional cuando estas modificaciones no generan una mejoría después de aproximadamente dos semanas.
El cansancio persistente puede tener múltiples causas y, por eso, identificar el origen resulta fundamental. Dormir suficientes horas es importante, pero también lo es conseguir un sueño verdaderamente reparador y permitir que el organismo salga del estado de alerta acumulado.