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El consumo volvió a caer: las ventas en shoppings bajaron 6,2% en junio
Las ventas en centros comerciales cayeron 6,2% mensual en junio. También retrocedieron los supermercados y autoservicios mayoristas.
POR REDACCIÓN
El consumo volvió a mostrar señales de debilidad en junio. Las ventas en los shoppings registraron una caída mensual del 6,2%, la más pronunciada en casi un año, mientras que los supermercados y autoservicios mayoristas también terminaron el mes con números negativos.
Los datos fueron difundidos este viernes por el Indec y reflejaron un retroceso generalizado en los principales canales de venta. En los centros de compras, las operaciones medidas a precios constantes se desplomaron 6,2% respecto de mayo, lo que significó la mayor baja mensual desde julio de 2025.
La comparación interanual tampoco resultó favorable. Las ventas en los shoppings estuvieron 4,9% por debajo de junio del año pasado, mientras que durante el primer semestre acumularon una contracción del 2,7%.
Entre los rubros que mostraron mayores dificultades aparecieron la indumentaria y la electrónica, dos sectores que tuvieron una incidencia importante en el retroceso registrado durante el sexto mes del año.
El escenario también fue negativo en los supermercados. Después de la recuperación observada durante abril y mayo, las ventas retrocedieron 1% en junio respecto del mes anterior. En la comparación con igual período de 2025, la caída alcanzó el 3,1%.
Una situación similar atravesaron los autoservicios mayoristas. Las operaciones bajaron 1,4% frente a mayo y también quedaron 3,1% por debajo del nivel registrado en junio del año pasado.
De esta manera, los tres canales comerciales analizados por el organismo estadístico mostraron dificultades para sostener el nivel de consumo durante la primera mitad de 2026, con bajas acumuladas cercanas al 3%.
Otro de los cambios que mostraron los datos estuvo relacionado con la manera de pagar las compras. Ganaron participación las transferencias y otros medios de pago, al mismo tiempo que aumentó el uso del efectivo. En contrapartida, perdió terreno la utilización de tarjetas, especialmente las de débito, aunque también se observó una disminución en las operaciones con crédito.
Los últimos números vuelven a poner el foco sobre la evolución del consumo interno, en un contexto en el que los ingresos de los hogares continúan condicionando las decisiones de compra y dificultando una recuperación sostenida de las ventas.