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El FMI teme una corrida cambiaria entre diciembre y febrero
La principal inquietud del FMI radica en la aceleración constante en la demanda de dólares por parte de los ahorristas, un fenómeno impulsado por el evidente atraso del tipo de cambio frente a la inflación.
POR REDACCIÓN
Frente a un escenario de marcada recesión y con la inflación estabilizada en niveles elevados, el principal objetivo de la gestión de Javier Milei de cara al calendario electoral es sostener el congelamiento cambiario. Sin embargo, este ancla fundamental del programa económico comienza a entrar en tensión, al punto de encender fuertes alarmas en el Fondo Monetario Internacional (FMI), que advierte sobre un elevado riesgo de corrida cambiaria y fuga de capitales entre noviembre de este año y febrero de 2027.
Según pudo saber este medio a través de fuentes en Washington y Buenos Aires, el organismo conducido por Kristalina Georgieva mantiene serias dudas sobre la sustentabilidad del esquema cambiario actual y ya evalúa los escenarios de ingresos de divisas conversando directamente con sectores estratégicos del agro y la exportación.
Dolarización de carteras y récord de compras de ahorristas
La principal inquietud del FMI radica en la aceleración constante en la demanda de dólares por parte de los ahorristas, un fenómeno impulsado por el evidente atraso del tipo de cambio frente a la inflación. Los datos procesados por la consultora Vectorial indican que solo en los primeros siete meses de 2026 los ahorristas destinaron 16.100 millones de dólares a la formación de activos externos, luego de los 32.200 millones fugados entre abril y diciembre de 2025.
El punto de inflexión que encendió las alertas internacionales ocurrió en julio, mes en el que las compras treparon hasta los 3.143 millones de dólares, una cifra sumamente atípica para la temporada baja que los especialistas atribuyen a una incipiente dolarización electoral. Desde el organismo multilateral insisten en la necesidad de otorgarle mayor flexibilidad al tipo de cambio para evitar un colapso en la parte más dura de la campaña, mientras que en el equipo económico del ministro Luis Caputo persisten las tensiones internas entre quienes priorizan sostener el esquema actual y quienes reclaman una corrección para evitar la pérdida sistemática de reservas.
La amenaza climática del "Súper Niño"
A la presión por la dolarización privada se suma el factor climático. Representantes de la oficina local del FMI mantuvieron contactos recientes con referentes del sector agropecuario y exportador para estimar el impacto potencial del fenómeno "Súper Niño", cuya llegada está prevista para los próximos meses.
De acuerdo con las estimaciones recogidas por los enviados del organismo, si las tormentas e inundaciones golpean durante octubre, afectarán fuertemente la siembra de soja; en tanto que si se registran hacia fines de año, dañarán la cosecha de trigo y cebada.
Los cálculos preliminares advierten que las pérdidas por este fenómeno podrían ubicarse entre los 3.000 y los 5.000 millones de dólares sobre una liquidación estimada de hasta 35.000 millones. Para el FMI, una merma de esta magnitud en el ingreso genuino de divisas hacia el cierre del año podría actuar como detonante de una fuerte presión cambiaria.