El ministro de Economía aseguró que el Gobierno no espera un escenario de volatilidad cambiaria durante el próximo año, aunque afirmó que el equipo económico trabaja como si pudiera ocurrir.
La principal inquietud del FMI radica en la aceleración constante en la demanda de dólares por parte de los ahorristas, un fenómeno impulsado por el evidente atraso del tipo de cambio frente a la inflación.
El Gobierno permitió que el dólar mayorista quiebre los $1.500. El tipo de cambio al público en el Banco Nación tocó $1.530. Mientras que el dólar blue escaló a $1.560.
El Presidente afirmó que el Gobierno podría contar con hasta USD 70.000 millones entre reservas, swaps y financiamiento, aunque el mercado plantea dudas.