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Salud y Bienestar > Consumo consciente

Etiquetado frontal: cómo ayuda a elegir alimentos más saludables

La licenciada Yanina Rodríguez, destacó el valor del etiquetado frontal para informar, educar y promover hábitos alimentarios saludables.

Por Brenda Uñate
Hace 19 horas

Yanina Rodríguez, licenciada en Nutrición y presidenta de la Federación Argentina de Graduados en Nutrición.

La Ley de Promoción de la Alimentación Saludable se convirtió en una de las herramientas más importantes para que los consumidores puedan conocer con mayor claridad qué contienen los productos que llegan a sus mesas. A través de los octógonos negros ubicados en el frente de los envases, la normativa busca brindar información simple y accesible sobre el exceso de azúcares, grasas, sodio y calorías presentes en alimentos procesados y ultraprocesados.

Durante su participación en Salud & Bienestar, el programa que se emite por HUARPE TV en la señal 19.2 de TDA, Kick y YouTube, la licenciada en Nutrición Yanina Rodríguez, presidenta de la Federación Argentina de Graduados en Nutrición, explicó el impacto que ha tenido esta política pública en la construcción de hábitos alimentarios más saludables.

“La Ley de Promoción de Alimentación Saludable nace para promover hábitos alimentarios más saludables en la población y mostrar el contenido real que tienen los productos procesados y ultraprocesados”, señaló la especialista.

La normativa surgió como respuesta al crecimiento sostenido de las enfermedades crónicas no transmisibles, como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Además de informar sobre los nutrientes críticos, la ley también apunta a fortalecer la educación alimentaria y nutricional, especialmente entre niños, niñas y adolescentes.

Una información más clara para decidir mejor

Uno de los principales aportes de la ley es la simplificación del acceso a la información nutricional. Antes de su implementación, los consumidores debían interpretar extensas tablas nutricionales ubicadas en la parte posterior de los envases. Con el sistema de etiquetado frontal, la información relevante puede identificarse de manera inmediata.

“De una manera rápida y fácil podemos visualizar cuál es el contenido en nutrientes críticos que presentan los productos procesados y ultraprocesados”, explicó Rodríguez.

La nutricionista remarcó que la presencia de los sellos no implica la prohibición de compra o consumo de esos productos. Su función es advertir al consumidor para que pueda tomar decisiones con mayor conocimiento.

En este sentido, destacó que los estudios realizados tras la implementación de la ley muestran resultados alentadores. Según explicó, una investigación impulsada por el Ministerio de Salud de la Nación reveló que más del 97% de las personas comprendía correctamente el significado de los octógonos y las advertencias presentes en los envases.

Además, señaló que el sistema ha resultado especialmente útil para adultos mayores, quienes encuentran más sencillo interpretar los sellos que leer tablas nutricionales con información técnica o de difícil visualización.

El papel de las políticas públicas

Más allá de los envases, Rodríguez sostuvo que mejorar la alimentación de la población requiere una estrategia integral. Para ello, consideró fundamental el trabajo conjunto entre el Estado, las instituciones educativas, las organizaciones sociales, el sector académico y la industria alimentaria.

“El análisis en relación a la alimentación se tiene que tomar en las esferas políticas, educativas y sociales para lograr entornos más saludables”, afirmó.

La especialista destacó que varias provincias argentinas avanzaron en políticas complementarias a la ley nacional, promoviendo mejoras en los entornos escolares y fortaleciendo acciones de educación alimentaria.

Otro de los efectos observados fue la reformulación de numerosos productos por parte de la industria alimentaria. La necesidad de reducir sellos llevó a muchas empresas a disminuir el contenido de azúcares, grasas o sodio en sus elaboraciones.

Para Rodríguez, el desafío actual es sostener y fortalecer estas iniciativas. “Tenemos que trabajar en defender aquellas leyes que surgieron para defender el derecho a saber lo que comemos y conocer realmente los productos alimentarios”, concluyó.

En un contexto donde la información juega un papel central en el cuidado de la salud, el etiquetado frontal aparece como una herramienta clave para que cada persona pueda tomar decisiones más conscientes y construir hábitos alimentarios más saludables.

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