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La pobreza subió al 31,9% en el primer trimestre de 2026, según la UCA
Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA estimó que cerca de 15 millones de personas se encuentran bajo la línea de pobreza.
POR REDACCIÓN
La pobreza volvió a aumentar en Argentina durante los primeros tres meses de 2026 y alcanzó al 31,9% de la población, según una estimación del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA).
El dato implica un incremento de dos puntos porcentuales respecto del 29,9% registrado durante el cuarto trimestre de 2025 y representa el primer aumento después de varios meses en los que los indicadores sociales habían mostrado una mejora.
En términos absolutos, el informe calcula que cerca de 15 millones de personas viven en situación de pobreza, mientras que la indigencia se ubica en torno al 7%, lo que representa a más de 3 millones de argentinos.
La recuperación social perdió impulso
De acuerdo con el análisis de la UCA, la desaceleración de la inflación permitió una mejora de los indicadores sociales durante buena parte de 2025. Sin embargo, ese proceso habría comenzado a perder fuerza como consecuencia del estancamiento de la actividad económica y las dificultades que persisten en el mercado laboral.
El Observatorio advierte que la estabilidad macroeconómica por sí sola no alcanza para reducir la pobreza de manera sostenida. Entre los principales obstáculos aparecen los empleos precarios, los ingresos insuficientes y la vulnerabilidad que afecta a una parte importante de los hogares.
El director del ODSA, Agustín Salvia, había anticipado meses atrás que la reducción de la pobreza podía haberse estabilizado a fines de 2025 y comenzar a revertirse durante el primer trimestre de este año.
El empleo, una de las principales claves
Para los investigadores, la situación del mercado laboral continúa siendo uno de los principales factores detrás del aumento de la pobreza.
El empleo formal todavía no logra recuperarse con suficiente fuerza y una parte importante de los nuevos puestos de trabajo se concentra en actividades informales o de baja productividad. En muchos casos, esos ingresos no son suficientes para que los hogares superen la línea de pobreza.
A esto se suma el impacto de la pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones frente al aumento de tarifas y otros gastos esenciales. Esa combinación redujo la capacidad de consumo de numerosas familias.
Los principales números del informe
El relevamiento de la UCA para el primer trimestre de 2026 estima:
Pobreza: 31,9% de la población.
Indigencia: alrededor del 7%.
Aumento de la pobreza: 2 puntos porcentuales respecto del cierre de 2025.
Personas bajo la línea de pobreza: aproximadamente 15 millones.
Personas en situación de indigencia: más de 3 millones.
Un piso estructural cercano al 30%
El Observatorio también plantea que Argentina mantiene desde hace años un “piso estructural” de pobreza cercano al 30%. Según el análisis, este fenómeno está relacionado con problemas persistentes como la elevada informalidad laboral, la baja productividad, las dificultades educativas y la desigualdad en el acceso a oportunidades.
Por este motivo, los investigadores sostienen que incluso durante períodos de crecimiento económico resulta complejo reducir de manera significativa la pobreza si no se producen cambios profundos en el mercado laboral y en la estructura productiva.
El debate por las mediciones oficiales
El informe también vuelve a poner sobre la mesa las diferencias entre las estimaciones de la UCA y las mediciones oficiales.
Especialistas del Observatorio habían advertido que algunos cambios metodológicos introducidos por el Indec en la medición de los ingresos podrían haber contribuido a mostrar una reducción más acelerada de la pobreza durante 2025.
Más allá de las diferencias técnicas, la UCA sostiene que los niveles de vulnerabilidad social continúan siendo elevados.
La pobreza no se mide solamente por los ingresos
El Observatorio plantea además una mirada multidimensional de la pobreza. Sus estudios contemplan no solamente los ingresos monetarios, sino también el acceso a educación, salud, vivienda, servicios básicos y alimentación.
Desde esa perspectiva, una proporción importante de los hogares argentinos continúa atravesando privaciones que afectan sus posibilidades de desarrollo y movilidad social.
Empleo y salarios, las claves para el resto de 2026
De cara a los próximos meses, la evolución de la pobreza estará condicionada principalmente por la capacidad de la economía para generar empleo formal, recuperar los salarios reales y sostener la desaceleración de la inflación.
La UCA advierte que, mientras esas mejoras no lleguen de manera efectiva a los sectores más vulnerables, la reducción de la pobreza seguirá siendo frágil y podría revertirse frente a una nueva desaceleración de la actividad económica.