Minería
Litio y sal impulsan el récord minero mientras los metales preciosos crecen a menor ritmo
La producción de Sal fue uno de los rubros mineros que más creció en junio. Foto: (Gentileza).
POR REDACCIÓN
El semestre de 2026 un crecimiento de 8,4% respecto a igual período del año anterior. El resultado semestral se sustentó en un cierre de junio particularmente sólido: la producción minera creció 11,4% interanual en ese mes. Con este dato, el indicador alcanzó el nivel más alto desde que comenzó a medirse la serie en enero de 2017.
Sin embargo, el crecimiento no fue parejo entre las distintas actividades. La extracción de minerales no metalíferos y rocas de aplicación fue el segmento de mayor crecimiento, con una suba del 46,8% interanual y del 36% acumulado, mientras que los servicios vinculados a la extracción de petróleo y gas cayeron 1,6% interanual. En el medio, los minerales metalíferos mostraron un crecimiento más moderado, con una suba del 1,3% interanual.
Litio y sal: los grandes motores del récord
El litio fue el principal impulsor del crecimiento minero. La extracción de minerales para la fabricación de productos químicos —categoría que incluye al litio junto con el boro y otros insumos— acumuló un incremento de 54% en el primer semestre. Puntualmente, el carbonato de litio avanzó 61,5% respecto a un año atrás. En términos físicos, en junio se beneficiaron 11.987,1 toneladas de carbonato de litio, un 59,1% más que en el mismo mes de 2025.
La sal fue otro de los grandes protagonistas. Registró un salto de 124,7% respecto a junio de 2025 y acumula un 102,6% de aumento en lo que va del año. La salmuera o solución saturada de sal, en particular, subió 128,8% interanual.
Oro, plata y cobre: un crecimiento moderado
La extracción de minerales metalíferos —que comprende oro, plata, doré y otros minerales— avanzó apenas 1,3% interanual y acumuló el mismo porcentaje en el semestre. Dentro de este rubro, la "Plata y oro y sus concentrados" mostró un crecimiento de 7,7% interanual, mientras que el bullón dorado (doré) cayó 17,4% y el resto de los metalíferos (cobre, plomo, zinc y molibdeno) se desplomó 29,6%.
A diferencia del litio y la sal, que registraron expansiones de tres dígitos o cercanas al 60%, los metales preciosos y el cobre tuvieron un desempeño más discreto. Esto refleja una industria minera que, si bien crece a buen ritmo, lo hace con un comportamiento muy dispar entre sus distintos segmentos: mientras los minerales para la transición energética y la industria química se disparan, los metales tradicionales avanzan a paso lento