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Los 3 cortes de carne para hacer milanesas más sabrosas y jugosas
La nalga y la bola de lomo son dos de las opciones más habituales para preparar milanesas, pero existen otros cortes que pueden aportar diferentes sabores, texturas y niveles de jugosidad.
POR REDACCIÓN
La milanesa es uno de los platos clásicos de la cocina argentina y la nalga, la bola de lomo, la cuadrada y el peceto suelen estar entre los cortes más elegidos. Sin embargo, quienes buscan una preparación diferente pueden probar otras alternativas que modifican el sabor y la textura del plato.
Entre ellas aparecen el ojo de bife, el lomo y la entraña, tres cortes con características muy distintas entre sí y que permiten llevar la milanesa hacia una versión diferente.
Ojo de bife: más sabor y jugosidad
El ojo de bife corresponde al centro del bife ancho y se caracteriza por tener grasa intramuscular. Esa particularidad puede aportar mayor jugosidad durante la cocción y un sabor más intenso.
Para utilizarlo como milanesa es necesario trabajar la pieza hasta conseguir un grosor adecuado para el empanado. También es importante controlar la cocción para evitar que la carne pierda sus jugos.
Lomo: una opción especialmente tierna
El lomo es otra alternativa para quienes buscan una milanesa de textura suave. Se trata de un corte particularmente tierno y magro, por lo que permite obtener una preparación delicada.
En este caso, el grosor de la carne resulta importante. Una pieza pareja permite lograr una cocción uniforme y conservar mejor su textura. Como tiene poca grasa, una cocción excesiva puede hacer que pierda humedad.
Por sus características, especialistas vinculados al mundo de las milanesas lo consideran entre las alternativas más valoradas para esta preparación.
Entraña: la opción más diferente
La entraña es probablemente la propuesta más alejada de las milanesas tradicionales. Es un corte ubicado en el diafragma del bovino, con fibras marcadas y un sabor más intenso.
Aunque habitualmente se prepara a la parrilla, también puede utilizarse para hacer milanesas. Antes del empanado es necesario retirar la membrana característica del corte y acondicionar la carne.
El resultado es una milanesa con un sabor más pronunciado y una textura diferente a las preparadas con nalga o bola de lomo.
No todo depende del corte
Elegir una carne determinada no garantiza por sí solo una mejor milanesa. El grosor, el empanado y la cocción también son determinantes para conseguir un buen resultado.
El lomo puede ser una alternativa para quienes priorizan la terneza; el ojo de bife suma grasa intramuscular, sabor y jugosidad; mientras que la entraña permite experimentar con una preparación diferente y de perfil más intenso.
Así, tres cortes que habitualmente no son los primeros que aparecen al pensar en una milanesa pueden convertirse en una forma de renovar uno de los platos más tradicionales de la mesa argentina.