Economía
Minería: qué perfiles laborales tendrán mayor demanda en los próximos años
Un relevamiento presentado en la UNSJ identificó nuevas necesidades laborales vinculadas al agua, ambiente, proveedores, energía y seguridad.
POR REDACCIÓN
El crecimiento de la actividad minera abre una pregunta que interesa especialmente en San Juan: ¿qué trabajadores necesitarán los proyectos durante los próximos años? Más allá de los puestos tradicionalmente asociados a la extracción, aparecen nuevas especialidades vinculadas con el cuidado del agua, el ambiente, las comunidades, los proveedores y la incorporación de tecnología.
Un trabajo del Proyecto MinJust, presentado en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), identificó perfiles ocupacionales considerados importantes para el desarrollo de la minería del cobre y otros minerales críticos hacia 2030.
Entre los puestos señalados específicamente aparecen:
- Gestor hídrico e hidroambiental: enfocado en la administración y seguimiento del recurso hídrico y su relación con el ambiente.
- Coordinador de desempeño social: vinculado con la relación de los proyectos con las comunidades y su entorno.
- Especialista en gestión de relaves: destinado al manejo y seguimiento de los residuos generados durante los procesos mineros.
- Gestor de desarrollo de proveedores locales: orientado a fortalecer la participación de empresas y prestadores de las zonas donde se desarrolla la actividad.
Pero las oportunidades laborales no terminarían allí. El relevamiento también detectó necesidades en economía circular y recuperación de residuos mineros, permisos, fiscalización y cumplimiento de normativas, eficiencia energética y geociencias.
Agua, ambiente y seguridad
Uno de los campos que adquiere especial importancia es la gestión hídrica. Los futuros profesionales deberán contar con conocimientos que permitan analizar el uso del agua en contextos complejos, teniendo en cuenta desde las condiciones climáticas hasta la evaporación y el tratamiento de efluentes.
La seguridad también aparece como un área central. La tendencia apunta a trabajadores preparados no solamente para cumplir protocolos, sino también para prevenir riesgos y desarrollar una cultura de seguridad dentro de las operaciones.
A esto se suma la transformación tecnológica de la industria. El mantenimiento predictivo asistido por inteligencia artificial, la automatización de equipos y el control remoto de plantas empiezan a modificar las competencias necesarias para desempeñarse en los proyectos.
Para una provincia minera como San Juan, este escenario también representa un desafío para la formación. Universidades, institutos y centros de capacitación deberán adaptar progresivamente sus propuestas para preparar trabajadores que puedan responder a las nuevas necesidades de una industria que demandará perfiles cada vez más especializados.