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UDAP y AMET se diferenciaron de UDA tras la paritaria
Tras meses de acciones conjuntas, UDAP, AMET y UDA quedaron enfrentados por el modelo de aumento salarial que debía aceptar la docencia.
Por Marcos Ponce
La última negociación paritaria dejó mucho más que un acuerdo salarial parcial entre el Gobierno y los sindicatos docentes. También quebró la unidad que durante buena parte del año habían construido UDAP, UDA y AMET, organizaciones que pasaron de compartir paros, movilizaciones y reclamos conjuntos a enfrentarse públicamente por la estrategia para mejorar los salarios.
La fractura no se produjo por el porcentaje de aumento ofrecido por la Provincia, sino por la forma de recomponer el ingreso docente. Mientras UDAP y AMET aceptaron la propuesta oficial al considerar que fortalecía el salario remunerativo y garantizaba incrementos desde julio, UDA la rechazó porque priorizaba una suma fija que impactara de manera inmediata en el bolsillo de los trabajadores.
En definitiva, la negociación enfrentó dos modelos sindicales. Por un lado, quienes sostienen que los aumentos deben incorporarse al básico para mejorar también la antigüedad, la zona, el aguinaldo, la jubilación y el resto de los adicionales. Del otro, quienes consideran que, frente al deterioro del poder adquisitivo, lo urgente es lograr un ingreso inmediato aunque no tenga carácter remunerativo.
Del frente común al enfrentamiento
La diferencia cobra relevancia porque llega después de varios meses de unidad sindical. Durante el primer semestre, los tres gremios coordinaron medidas de fuerza, realizaron conferencias de prensa conjuntas y encabezaron paros y movilizaciones para presionar al Gobierno en las negociaciones salariales.
Ese esquema comenzó a romperse en la última reunión paritaria. La secretaria general de UDAP, Patricia Quiroga, defendió la decisión de aceptar la oferta y cuestionó con dureza la postura de UDA.
"Nosotros venimos luchando desde el principio de sacar los no remunerativos y por eso no íbamos a permitir que vuelva como pedía UDA", expresó.
Además, apuntó contra el planteo del otro gremio: "El Gobierno estaba contento con el pedido de UDA ya que era pagar una suma única como conectividad y nada más, sin hacer los aportes ni nada como nosotros queremos".
La postura de UDAP ya había quedado reflejada en un comunicado en el que sostuvo que las sumas únicas no constituyen una mejora salarial permanente y que rechazar la oferta hubiera significado postergar los aumentos correspondientes a julio.
Desde AMET también justificaron la aceptación. Su secretario general, Adrián Ruiz, explicó: "Nuestros afiliados nos pidieron que prioricemos los puntos en el básico que impactan sobre todos. Si no aceptábamos nos quedábamos sin cobrar aumento en julio".
UDA defendió el ingreso inmediato
La respuesta llegó desde UDA. Su secretaria general, Karina Navarro, explicó que el gremio propuso incrementar el adicional de Conectividad mediante una suma fija de 75.000 pesos.
"Nuestros afiliados nos pidieron que querían plata en el bolsillo porque los aumentos por IPC no eran significativos y por eso solicitamos un incremento de la Conectividad de $75.000 y como no nos dieron eso, no aprobamos la paritaria que sí les pareció bien a los otros. Ahora estamos en libertad de acción para tomar medidas que evaluaremos pronto en reunión con los delegados".
La paritaria terminó exponiendo diferencias que hasta ahora permanecían detrás de la estrategia común de los gremios. La incógnita es si la fractura quedará limitada a esta negociación o si marcará el final del bloque sindical que durante el primer semestre había logrado mostrarse unido frente al Gobierno provincial.