Algunos medicamentos y suplementos pueden elevar la presión arterial o interferir en su tratamiento. Conocer sus efectos y consultar al equipo médico son claves para evitar complicaciones.
La cafeína bloquea la adenosina, sustancia clave para inducir somnolencia, y su reducción favorece fases reparadoras y sueños más vívidos, según expertos.