Se trata de un manuscrito que estuvo fuera de Perú por más de cien años y recientemente volvió a su país de origen. El escrito fue redactado por Justo Apu Sahuaraura Inca.
"La ubicación de Machu Pichu no es una coincidencia", dicen investigadores. "Sería imposible construir un sitio así en las altas montañas si el sustrato no se fracturara".