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Proyectan que el agua del río vuelva a las Lagunas de Guanacache
José María Ginestar, titular de Hidráulica, confirmó que intentarán llevar agua por el lecho del río San Juan hasta las Lagunas de Guanacache.
Ante el pronóstico de una elevada disponibilidad hídrica para la presente temporada, San Juan se plantea un objetivo ambiental y social de relevancia histórica: lograr que el agua vuelva a discurrir por el lecho del río San Juan hasta alcanzar las Lagunas de Guanacache. La confirmación fue realizada por el director de Hidráulica, José María Ginestar, en diálogo con DIARIO HUARPE, donde brindó detalles sobre los trabajos en el cauce y las proyecciones de erogación previstas para los próximos meses.
Las Lagunas de Guanacache, emplazadas en los departamentos de 25 de Mayo y Sarmiento —con proyección territorial hacia Mendoza y San Luis—, constituyen un sistema palustre de significación planetaria al estar declaradas Sitio Ramsar. No obstante, tras más de dos décadas de sequía severa, la crisis hídrica global y las intensas intervenciones humanas aguas arriba, han sumido a este ecosistema en una desecación extrema, afectando la biodiversidad autóctona y la vida de los pobladores y comunidades de la zona.
El cronograma técnico: recarga de acuíferos y estimación para abril
Consultado sobre la posibilidad de que los caudales vuelvan a alimentar la cuenca lagunar, Ginestar fue categórico: "Vamos a intentarlo. Vamos a intentarlo". El funcionario explicó que el arribo del agua al humedal no ocurrirá de forma inmediata, sino que en términos de programación técnica se proyecta hacia abril o mayo del próximo año, debido al complejo proceso físico de infiltración y escurrimiento a lo largo de todo el lecho.
"Para que el agua llegue hasta allá, primero tiene que circular y recorrer toda la cuenca”, explicó.
Es decir, el agua tiene que pasar por Calingasta, Ullum y Zonda (en estos dos departamentos, alimentar los embalses Caracoles, Punta Negra y Ullum); luego, seguir bajando por la cuenca de Rivadavia, Capital y Chimbas; posteriormente, Albardón, San Martín, Caucete; y por último, 25 de Mayo y Sarmiento.
“A medida que el agua avanza por el río, va ir recargando los acuíferos subterráneos, y una vez que se llenen los subsuelos y el terreno se vaya saturando de humedad, recién ahí el agua va a correr con mayor fluidez y posiblemente llegue a las lagunas", detalló el titular de Hidráulica.
La meta de la repartición es operar paulatinamente con un caudal controlado por los embalses y diques, de entre 20 y 30 metros cúbicos por segundo. Esta erogación continua por el río permitirá evaluar el comportamiento del cauce, favorecer la recarga indispensable de los mantos freáticos y avanzar paulatinamente hacia el límite sureste del territorio provincial.
Respuesta a pueblos originarios y despeje del cauce
El eventual avance del agua también obliga a preparar los territorios ubicados aguas abajo. En ese contexto, la Coordinación Provincial de Respuesta ante Emergencias (Copre) reunió a representantes de la Comunidad Pinkanta con autoridades provinciales para analizar posibles crecidas y las medidas preventivas que podrían adoptarse.
Del encuentro participaron el jefe de Asesores del Gobierno de San Juan, Rodolfo Colombo; Ginestar; una representante del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y referentes de Pinkanta.
La reunión representa además un avance frente al reclamo que habían planteado comunidades huarpes de Guanacache, que solicitaron participar de las discusiones vinculadas al manejo del río y conocer las acciones previstas ante una temporada con mayor disponibilidad de agua.
El Gobierno adelantó que en los próximos días convocará a representantes de otras comunidades de la zona para ampliar el relevamiento y avanzar en medidas de prevención de acuerdo con las características de cada territorio.
En paralelo, Hidráulica continúa con trabajos de limpieza, defensa y acondicionamiento de los cauces de los ríos San Juan y Jáchal. Entre las tareas se encuentra el retiro de vegetación que creció en sectores del lecho durante los años de sequía y la reparación de infraestructura hidráulica.
La planificación parte de las importantes acumulaciones de nieve registradas este año en cordillera y de las estimaciones de derrame para la temporada. Sin embargo, Ginestar pidió cautela frente a cualquier proyección definitiva.
“La realidad de lo que va a pasar en las cuencas sanjuaninas la vamos a ver cuando el escurrimiento se produzca”, concluyó.