Eco Huarpe > Ambiente
Lagunas de Guanacache: el proyecto de área protegida llegó a Diputados
El director de Conservación, Ezequiel Salomón, detalló el avance legislativo y la importancia de resguardar este humedal de relevancia internacional.
El camino hacia la protección legal definitiva de las Lagunas de Guanacache ha alcanzado otro hito fundamental en la provincia de San Juan. Según confirmó a DIARIO HUARPE Ezequiel Salomón, director de Conservación de la Secretaría de Ambiente, el proyecto de ley para declarar a esta zona como área natural protegida ya fue presentado formalmente ante la Cámara de Diputados. En la actualidad, se está articulando un trabajo conjunto con el cuerpo legislativo para asegurar que la propuesta sea tratada y aprobada a la mayor brevedad posible. Esta instancia representa la culminación de un proceso que el propio funcionario había adelantado el pasado 3 de enero de 2025, cuando señaló que la normativa estaba en su fase final de elaboración técnica.
La importancia de esta declaración radica en la necesidad de dotar al sitio de un marco jurídico provincial que hoy no posee, a pesar de su relevancia mundial. Salomón recordó que las Lagunas de Guanacache son reconocidas internacionalmente como un sitio Ramsar, categoría que se otorga a humedales de importancia estratégica para el planeta. Sin embargo, la creación de un área protegida de jurisdicción provincial permitiría fomentar y fortalecer los niveles de conservación de manera efectiva y directa en el territorio. Al incorporarse al sistema provincial de áreas protegidas, el Estado sanjuanino podrá destinar recursos específicos, conformar equipos técnicos dedicados exclusivamente a la zona y aplicar herramientas estratégicas de preservación que actualmente no están disponibles.
Más allá de la protección del ecosistema hídrico, que ha sufrido procesos de desertificación preocupantes en la última década, el proyecto busca salvaguardar un paisaje cultural invaluable. El funcionario explicó que el objetivo es preservar no solo la biodiversidad, sino también las prácticas ancestrales de los pueblos originarios que habitan la región. La ley se percibe como una herramienta indispensable para frenar actividades ilegales que impactan negativamente en el ambiente y en la vida de la comunidad huarpe, cumpliendo así con compromisos institucionales largamente postergados. Con esta norma, San Juan se encamina a consolidar un polo de conservación que integre el valor natural con la identidad histórica de sus habitantes.
Un marco legal para la protección provincial
La transición de un reconocimiento internacional a una ley provincial es el paso estratégico que el equipo de la Secretaría de Ambiente considera vital. Ezequiel Salomón subrayó que la ley actuará como el puntapié inicial para integrar a las Lagunas de Guanacache formalmente en la red de áreas custodiadas por la provincia. Esto no solo implica una declaración de principios, sino la capacidad operativa de gestionar el sitio con guardaparques, infraestructura y presupuestos propios.
Desde el punto de vista técnico, la declaración permitirá abordar la problemática de la zona con una mirada interdisciplinaria que hasta ahora era fragmentaria. La urgencia de este marco legal también responde a la necesidad de proteger el recurso hídrico, considerando que originalmente el sistema abarcaba unos 2.500 km² y ha quedado reducido significativamente por la explotación hídrica y factores ambientales. La ley provincial será, por tanto, el escudo legal necesario para la remediación y mitigación de los impactos ambientales detectados en el área.
El valor del conocimiento ancestral y local
Uno de los pilares que Salomón destacó en su declaración a este medio es el carácter participativo que tendrá la gestión del área. El funcionario hizo especial énfasis en que las personas que habitan el lugar son los principales custodios del territorio. "Hay mucha información que no está en la parte académica, pero sí la aporta el local", señaló Salomón, valorando el acervo cultural y el conocimiento práctico de la comunidad.
Esta impronta participativa asegura que los planes de manejo no sean impuestos desde un escritorio, sino que surjan de un diálogo inclusivo con los actores involucrados. Salomón reconoció que, en muchas ocasiones, son las propias comunidades —como ocurrió en Pedernal, en Zonda y Valle Fértil— las que impulsan la creación de estas áreas, lo cual otorga un valor extra a la legitimidad de la política de conservación. El objetivo final es fomentar la economía local a través de un turismo sustentable que permita a los pobladores trabajar en su lugar de origen, poniendo en valor sus tradiciones y su entorno natural.
Los próximos pasos: estudios de base y gestión
Una vez que la Cámara de Diputados apruebe la ley, se iniciará una etapa de intenso trabajo técnico en el terreno. Según explicó el director de Conservación, el paso inmediato posterior a la creación legal del área es la elaboración de la "línea de base". Este estudio consiste en una recopilación exhaustiva de datos geológicos, paleontológicos, biológicos y sociales que permitan conocer el estado actual del humedal.
Salomón estimó que este proceso de investigación y diagnóstico puede extenderse entre uno y dos años, dependiendo de la fluidez en la recopilación de información. Solo a partir de estos resultados se podrá diseñar un Plan de Manejo y Gestión adecuado, que defina qué actividades están permitidas y cuáles no dentro del área protegida. Este plan será dinámico y se ajustará a las necesidades de la zona, siempre manteniendo el enfoque integral e inclusivo que caracteriza a la actual gestión de la Secretaría de Ambiente.