A diferencia del año anterior, una mayor proporción de familias usa el aguinaldo para saldar deudas y cubrir gastos esenciales, reflejando la persistente presión sobre los ingresos en un contexto de salarios estancados.
El saldo financiado con tarjetas llegó a $21,9 billones en octubre, con un aumento interanual del 63,4%, mientras que las tasas de interés siguen siendo elevadas pese a la reducción gradual tras las elecciones.