La última Luna llena del año será una superluna extrema por su cercanía, brillo y posición orbital, un evento que no se repetirá hasta dentro de casi dos décadas.
El 5 de noviembre se podrá observar la superluna más próxima y luminosa de 2025, un fenómeno que no requiere equipo especial y ofrece un espectáculo visual único en el cielo nocturno.